Nos montamos a los autos, Mathias va delante de mí, mientras que yo lo sigo. Al llegar los muchachos van muy contentos, pero justo antes de entrar al establecimiento Camilo se regresa al auto, en compañía de Juan Diego para buscar su teléfono, el cual había olvidado. Mathias me abre la puerta como todo un caballero para que yo pasé primero, estando adentro nos dirigimos al mostrador en busca de la tarjeta de menú para escoger entre los diversos tipos de pizza. —Por favor, escoge una que no te ha anchoas, ¡Las odio! —le indico, haciendo un gesto de desagrado— iré apartar una mesa para que nos sentemos. —Entendido —me dice Mathias sonriendo. Me doy la vuelta para ir hacia las mesas y apartar una, dónde nos podemos sentar para comer. Visualizo entre las personas una mesa que está desocupa

