Capítulo 16
Los labios de JungKook eran muy adictivos o él era muy buen besador, o mi poca experiencia no era tanta como la suya, para la segunda ronda si noté que había usado condón, por eso había sacado su m*****o antes de acabar. Intentaba pensar con claridad, pero el chico era tan malicioso que sabía que con sólo besarme y acariciarme me tenía bajo sus encantos.
Esta vez la posición era diferente, estaba sentada sobre sus piernas moviendo mi cintura dependiendo de cuanta presión ejercían sus manos en mi cintura. Aferré mis manos a sus hombros cuando bajó sus labios a mi cuello, incliné mi cabeza de lado para dejarle espacio dejando salir varios gemidos, agradecía para mis adentros que estuviéramos solos porque de lo contrario...sería muy...vergonzoso. JungKook succionó pequeñas partes de mi cuello sabiendo que eso dejaría marca, ni siquiera era capaz de reclamarle eso ahora, una de sus manos bajó a mi trasero apretándolo, gemí de nuevo moviendo mi cintura algo más rápido, sentí mi piel erizarse cada vez que era consciente en pequeños segundos que su m*****o seguía dentro de mí pero yo era quien tenía parte del "control" respecto a la velocidad, cuando regresó a mis labios inició un beso casi ansioso y necesitado, mis gemidos se ahogaron entre sus labios y puedo jurar que JungKook también escondía sus gemidos lo cual era una pena, quería escucharlo en la habitación. Enredó su mano en mi nuca impidiendo que me alejara, sentí la tensión en mi vientre sabiendo a que se debía, el chico presionó mi cintura con su otra mano advirtiendo que no me detuviera, mi cuerpo se relajó cuando alcancé el orgasmo, imaginar que JungKook había acabado dentro de mí me causó un cosquilleo más placentero aún, técnicamente había acabado en el condón, pero de sólo imaginarlo se me hacía agua la boca.
"Tal vez sí puedo ser perversa y maliciosa con este tema"
Mi respiración y la suya era agitada, acaricié su pecho abriendo mis ojos cuando se alejó un poco. Algunos mechones de su cabello se pegaban a su frente, sus labios estaban hinchados (no quería imaginar los míos) sus mejillas estaban rojas y sus ojos seguían siendo más oscuros de lo normal. Sonrió pícaramente mordiendo mi labio inferior.
— ¿Dices que me desmayé en un callejón? —lo miré sin creerlo—Te juro que no recuerdo nada, JungKook.
El chico sonrió de lado colocándose sobre mí, las sábanas nos cubrían un poco pero cuando intentaba cubrirme él dejaba algunas partes de mi cuerpo expuestas. Me había explicado lo sucedido anoche, al parecer la prima de YoonGi me había hecho beber de más, Jimin bueno, estuvo bailando y disfrutando la noche a su manera, en medio del alcohol y el estar sofocada en ese lugar salí corriendo dejando confuso a JungKook quien en segundos me encontró en el callejón inconsciente.
Sentí un cosquilleo en el estómago que me sacó de mis pensamientos, al bajar la mirada sonreí de lado sonrojándome al ver como dejaba un camino de besos por mi abdomen, recién me recuperaba de la segunda ronda y él no pretendía seguir hablando.
"O quizás quiere distraerme para que deje de preguntar"
— JungKook—reproché sin mucha dureza.
Siguió bajando quedando completamente cubierto por la sábana, jadeé al saber por dónde se dirigían sus labios que habían alcanzado mi vientre, con su lengua comenzó a tocar mi punto débil, ése que estaba más sensible que nunca, ahora más que nada. Gemí intentando aferrarme a algo, con mis manos en la cama me removí inquieta, JungKook tuvo que sujetar mi cintura para mantenerme quieta.
— JungKook—gemí su nombre arqueando mi espalda cerrando los ojos, ¡j***r! Eso se sentía muy bien—Dios mío, ¡Ah! Eso...eso...se siente muy bien—tragué con dificultad sintiendo mi garganta reseca.
Quise resistir un poco más pero mi cuerpo parecía sensible a cualquier toque justo ahora y alcancé el orgasmo por tercera vez en la mañana, JungKook subió a mis labios besándolos con cierta demanda. Acaricié su espalda saboreando sus labios, cuando se alejó un poco sonreía maliciosamente de nuevo.
— Quiero que ahora lo hagas tú—ordenó con voz firme y grave. No entendí a qué se refería, se recostó a mi lado esperando por mí, ¿Acaso...?
— No, no puedo...no puedo hacerlo...—mis mejillas ardieron. Él estaba pidiéndome que lo complaciera con sólo usar mi boca, eso me había parecido tan asqueroso antes de conocerlo y...me avergonzaba hacerlo.
— ¿Por qué? —levantó una de sus cejas tomando mi mano—No te pregunté, dije que lo hagas, Ella—guió mi mano a su abdomen bajando por debajo de las sábanas, ahogué un jadeo cuando hizo que tocara su m*****o. Mordí mi labio sintiéndolo grueso y algo grande todavía, honestamente era primera vez que tocaba algo así, se sentía extraño que JungKook estuviera moviendo mi mano arriba y abajo estirándolo un poco, cuando se aseguró que había entendido alejó su mano dejando la mía allí quien seguía trabajando.
— Sigue así, Ella—jadeó recostando su cabeza en la almohada.
Si quería escucharlo gemir creo que éste sería el mejor momento. Me dediqué a subir y bajar mi mano sin tener la más remota idea de qué carajos hacía, pero el chico mordía su labio de una manera tan provocativa que lo vi descaradamente imitando ese gesto.
— Un poco más rápido—ordenó pasando una de sus manos por su cabello. Tenía sus ojos cerrados, me atreví a besar su cuello sintiendo su m*****o más erecto cada vez, escuché jadeos de su parte sintiendo más placer de saber que yo lo estaba provocando. JungKook vivía sus días complaciendo a los demás, pero... ¿Cuándo fue la última vez que lo complacieron a él? Besé su pecho tímidamente mientras mi mano continuaba con más seguridad, la piel del chico era suave y cálida, lo miré de reojo escuchando un gemido salir de sus labios.
Cuando sentí un líquido tibio en mi mano, atrajo mi rostro al suyo besándome.
— Sook está preocupada por mí, sabe que es raro que falte a clases y...—levanté una de mis cejas leyendo el mensaje—Dice que se preocupó más al no verme en la habitación.
— Es tu amiga, es normal que se preocupe por ti—se encogió de hombros llevando más comida a su boca.
Después de ese despertar tan acalorado y subido de tono el hambre nos atacó a ambos. JungKook había hecho el desayuno con algo de ayuda de mi parte, ahora nos encontrábamos en el comedor, tenía mi ropa interior esta vez puesta con sólo la camisa de anoche, iba a vestirme por completo, pero terminó por convencerme a su manera entre besos y caricias, bebí algo de jugo de naranja sin quitarle los ojos de encima. Su cabello estaba alborotado, llevaba puesto unos pantalones mientras su torso iba desnudo, sus brazos estaban tonificados y en sus antebrazos notaba algunas venas que me causaban escalofríos.
— ¿Puedo preguntarte algo? —dejé el celular al responderle a Sook asegurándole que estaba bien—¿Cómo pudiste dar esa excusa en la universidad si se supone que vivo en una de las residencias que hay dentro del lugar? —quise saber. Levantó sus ojos masticando lentamente— ¿Qué hiciste JungKook?
— Te dije que llamé—se encogió de hombros.
— No me veas la cara de estúpida.
Sonrió de lado sorprendiéndose un poco, llevó otro bocado a su boca masticándolo sin verme.
— YoonGi se encargó, no preguntes más.
— ¿YoonGi? —intenté hacer memoria—Espera, ¿Ese no fue quien estuvo con una de mis profesoras? —ante su silencio pude saber que estaba en lo cierto. Lo miré levantarse con su plato vacío y su vaso— ¿JungKook?
— Acaba tu desayuno, iré a darme un baño.
— Pero necesito saber que...
— ¿Quieres que te haga comer por las malas? —usó un tono duro. Bajé la cabeza ante eso.
La oficina de JungKook tenía una ventana cubierta por cortinas despegables, el sol entraba por ella, miré alrededor jugando con el celular en mi mano. Mi atención se fijó de nuevo en la foto sobre el escritorio, la tomé mirando al chico de cabello azul, ese tal YoonGi no me caía nada bien, mucho menos cuando JungKook dijo que le había parecido interesante, no imaginaba a las mujeres que estaban con él. Si no hubiera sabido lo que les hace quizás no le temería.
Tomé asiento dejando la foto en su lugar, tomé mi celular intentando buscar a Jimin para enviarle un mensaje, pero su número no aparecía, fruncí el ceño escribiendo en la lista de contactos, ese nombre no existía. ¿Pero qué...? Si él mismo había sido el de la idea para los tragos, ¿Cómo es que ahora no lo tengo? Nadie a excepción de mí pudo haberlo borrado, mi celular tenía una contraseña para casi todo. Revisé en las últimas llamadas que últimamente había hecho, debería estar allí la llamada que hizo ayer en la tarde, pero no, eso tampoco estaba. No había nada en mi celular referente a Park Jimin.
— Eso es raro—susurré. Mi celular comenzó a sonar con una llamada entrante de Sook, suspiré contestando—Hola.
— ¿Dónde estás metida? ¿Sabes lo grave que es faltar...?
— Tranquila, avisé a la dirección, iré mañana.
— ¿Dónde estás metida, Ella? Fui a tu habitación, pero nadie me contestó, te escribí por la mañana y tardaste unas cuatro horas en responderme—acusó algo alterada. Estaba entre molesta y preocupada— ¿Estás secuestrada?
— ¡¿Qué?! No—bufé por esa tontería. Miré los videojuegos de JungKook no muy lejos de mí—Salí anoche a caminar, me encontré con un amigo y me quedé en su casa eso es todo, estuvimos hasta tarde hablando así que me desperté tarde, olvidé mi alarma...
— ¿Un amigo? ¿Desde cuándo la Ella que conozco hace eso? —la imaginé levantando una de sus perfectas cejas—Oh, Dios mío.
— ¿Qué?
— ¡Estás con Jimin!
— No.
- ¡Lo estás! ¡Por eso faltaste! Y te apuesto a que no hablaron precisamente, anda, dime, Ella, ¿Cómo fue?
— Ah, Sook, tú realmente eres una pervertida, no todo gira en torno al sexo—acusé girando en la silla quedando de frente a la ventana.
— ¡No niegas estar con él! ¡Oh, Dios mío!
— Oye, no, no, no estoy con él, lo juro—hablé muy segura ya que honestamente no estaba mintiendo en ese aspecto—Estoy...en otro lugar.
Hubo unos minutos de silencio, escuchaba algunas voces del otro lado.
— Me estás asustando, Ella.
— Estoy bien, Es lo importante, ¿sí?
— ¿Dónde estás?
— Estoy bien.
— Eso no me convence.
— Sook, yo estoy...
— ¡No digas bien! ¡Me estás escondiendo algo y tú nunca me escondes nada! —chilló alterada. Se escuchaba indignada— ¿Con quién estás, Ella?
Tomé una bocanada de aire sin saber que decirle, ella nunca escuchó hablar a JungKook así que no sabe quién es, pero...temía que si llegaba a contarle me metería en problemas, aunque por otro lado gracias a ella estoy metida en esto así que...
— Promete que no le dirás a nadie y no harás un escándalo.
— Lo prometo.
— Bien—respiré hondo—Estoy en el departamento de Jeon JungKook, ¿Recuerdas ese idiota del cine? Bueno, ese mismo...
— ¿El amigo de Jimin? Espera, ¿Por qué estás allí? ¿Desde cuándo se llevan bien? ¡¿Qué está pasando ahora?!