Capítulo 27

1743 Words
                                                                                      Capítulo 27 El disparo había dado a uno de los hombres que nos había descubierto. Sabía que los vecinos llamarían a la policía en minutos, corrí detrás de mi madre para subir al auto donde Hobi y Jimin habían llegado, el pelirrojo disparaba mientras que el rubio nos apresuraba. JungKook ayudó a mi madre a subir, noté que Hobi también le arrojaba un arma y no creí ver al castaño usarla. Di un respingo cuando seguido de un disparo mi padre cayó al suelo, me detuve para levantarlo, pero en su abdomen crecía una mancha de sangre. Ellos le habían dado. — ¿Papá? — No, corre—intenté aguantar su peso, pero sólo caí al suelo—No, no, papá quédate conmigo, te llevaré al auto—miré hacia atrás, dos hombres venían a nosotros— ¡JungKook! El chico volteó disparándole a uno, antes de poder ayudarme con mi padre herido su rostro recibió un golpe. Intenté levantar a papá mirando a Jimin bajar del auto y correr a mí. Hobi le gritó que no había tiempo, mamá veía preocupada desde el auto, había aproximadamente siete hombres de los cuales tres estaban muertos. Jimin se llevó a mi padre al auto, estaba sangrando más, JungKook estaba tumbado en el suelo tosiendo sangre, su pistola estaba no muy lejos de mí. Corrí a recogerla apuntando a la espalda del hombre, JungKook tenía su mano en sus costillas respirando con jadeos. Y antes de poder disparar todo se volvió oscuro.           Desperté aturdida, me sentía algo mareada e ida. Mi cabeza dolía terrible, al parecer tenía jaqueca, miré la habitación desconocida, sus paredes eran de color blanco, las cortinas eran negras, la cama matrimonial era muy cómoda y los cuadros tenían distintos paisajes. Me incorporé tocando mi frente haciendo una mueca de dolor. ¿Dónde estaba? Miré hacia la puerta al escucharla abrirse, identifiqué al chico que entraba por ella, la última vez que lo vi fue en el departamento de JungKook, era quien les daba información a los chicos de sus clientes y...no venía solo. Otro más alto y de piel un poco más oscura venía detrás, su cabello era ciertamente grisáceo. — ¿Jin? ¿Qué...? —me levanté tambaleándome. Hice una mueca de dolor— ¿Dónde estoy? ¿Y los chicos? — Probablemente estén pensando en cómo venir a llevarte—contestó. Su forma de hablar fue neutra, casi seca como si estuviera molesto, pero controlándose al mismo tiempo—En unos minutos el señor Jeon te verá. — ¿Qué? —mi corazón se disparó. Miré alrededor corriendo a las ventanas, miré hacia afuera notando el vecindario distinguido en el que estaba—Oh, Dios, Jin, ¿Cómo llegué aquí? —me acerqué a él queriendo saber-Recuerdo que iba a dispararle a... — Recibiste un golpe en la cabeza, eso te dejó inconsciente—comentó el desconocido—Fuiste muy lenta, Ella, debiste disparar. Algo parecido a pequeños flashes llegó a mi mente de ese chico, JungKook si me dijo su nombre una vez. La foto de su oficina. — ¿Kim NamJoon? — Gusto conocerte al fin. — Yo...no entiendo...—los miré— ¿Dónde están los chicos? ¿Por qué estás aquí, Jin? ¿Por qué lucen tan tranquilos...? — Querida, todavía no lo entiendes—Jin tomó asiento en uno de los sillones cruzando sus piernas—Nam te trajo aquí porque tenemos órdenes, te necesitan con vida al menos por ahora. "No, por favor que no sea lo que pienso..." NamJoon caminó por la habitación apreciando los cuadros. Con sigilo revisé los bolsillos de mi pantalón sin encontrar mi celular, SeokJin sonrió de lado negando con la cabeza. — ¿Crees que no te lo quitaría antes de despertar? — ¿Trabajas para el padre de JungKook? — Algo así—asintió no muy contento—Estamos pagando algunos favores, oh, lamento lo de tu padre—dijo con fingida tristeza—El pobre hombre fue muy codicioso en pensar en su negocio, es obvio que la inteligencia no es común en tu familia. — ¿Qué quieres decir? ¿Cómo sabes lo de mi padre? — Ella, yo fui quien le buscó toda la información de ti al padre de JungKook—señaló—Nam estuvo vigilándote por unos días y que tonta eres en encapricharte con ese chico, ¿Crees que lo suyo va enserio? —bufó—No eres la primera en su lista y tampoco la última, JungKook sabe de esto, sabe del negocio que tiene su padre, ¿No te parece raro que no te lo haya dicho? ¿Enserio crees que no está metido en esto? — No me harás dudar de él. Quiero irme ahora... — Entonces Nam deberá dispararte esta vez—se encogió de hombros. — Y, por cierto, tu pierna está sangrando—señaló acercándose. Retrocedí mirando allí, esa parte del pantalón estaba roja, no me dolía, pero tampoco era agradable tenerla allí. — ¿Por qué le haces esto? JungKook es tu amigo al igual que el resto... — JungKook tuvo la suerte de nacer en una buena familia, personas como él no necesitan hacer nada porque el dinero lo hace todo por ellos—me interrumpió—Tú deberías entenderlo, ¿Acaso no has visto a tus padres trabajar hasta sudar? — Lo que mis padres hacen no tiene nada que ver con esto, tenemos un negocio... — ¿Tienen? —Nam bufó—Tu padre te vendió por ese negocio. — ¿Y ahora qué? —me crucé de brazos. Ellos ni siquiera tenían el derecho de juzgar a mis padres, ellos no eran nada para hacerlo. Jin no sólo les buscaba información a los chicos, él estaba apoyando al padre de JungKook justo como NamJoon y eso me daba asco. Ellos eran sus amigos y le pagaban así, todo por envidia al parecer. Esto es irónico, creía que JungKook era el ambicioso, el malo, el que se gozaba del dinero sin prudencia, pero no, todos estaban mostrando sus caras, sus verdaderas caras, terminé por sentarme algo mareada—No debían hacer esto—miré mis manos—Creí que...con lo que hacían era suficiente. — Si el plan A no funciona debes tener un plan B, ¿No crees? —dijo NamJoon.            Estaba en el despacho del padre de JungKook, el hombre había entrado hace segundos y no apartaba mis ojos de él. Quería golpearlo y asesinarlo con mis manos, pero no me ayudaría hacer eso ahora. ¿Qué estarán haciendo los chicos? Dios, mi madre... — Luces a punto de desmayarte—comentó en forma de burla. Miré su cabello castaño igual al de su hijo, era increíble e irónico como hace unos días me pareció un hombre respetable y como ahora me parece un gran hijo de puta—Vamos, Ella, debes colaborar. — ¿Qué hago aquí? Creí que me quería muerta considerando el hecho de que nos dispararon frente a mi casa... — Oh, lo siento—se mostró indignado. Quise golpearlo, enserio que quería—No es nada personal, dulzura, tu padre creyó que realmente le daría la oportunidad de huir, pero no puedo permitirlo, él debe darme lo que merezco. — ¿Por qué le dio ese dinero a mi padre? —era lo primero que necesitaba saber. Unió sus manos sobre el escritorio mirándome detenidamente. Noté que tenía la misma forma de observar a la de su hijo, JungKook también solía verme de esa manera cuando parecía estudiar mi actitud. Estaba asustada, no lo niego, pero el enojo que sentía por la traición de Jin y NamJoon hacia los chicos me hacía sacar fuerzas. ¿Qué pasará JungKook de esto? Dios, ¿Cómo estará él? Lo último que recuerdo fue verlo en el suelo tocando sus costillas mientras jadeaba sangrando por la boca. — Él lo necesitaba, obviamente—se limitó a decir como si fuera normal—Me contó sobre la perfecta y maravillosa hija que tenía estudiando en Seúl, fue algo curioso saber que mi hijo y tú se conocían—entrecerró sus ojos—Digo, no quise creer que lo harías, pero... — ¿De qué está hablando? —arrugué mi nariz. — Ella, ¿Crees que mi esposa y yo no sabemos sobre el trabajo de JungKook en la ciudad? —levantó una de sus cejas. Una pequeña sonrisa maliciosa apareció en sus labios—Se todo sobre mis hijos, así como sabía desde hace mucho que Park JiHyun tiene algo con Jung-Hyun—me quedé quieta—JungKook siempre ha creído que está un paso adelante pero cuando él apenas avanza yo me estoy moviendo de ese lugar—tragué con dificultad—Cuando te conocí algo me dijo que ya habías estado con mi hijo pero me negué a creerlo, SeokJin encontró un expediente muy limpio de tu parte pero el muy idiota nunca me confesó la verdad, No eres virgen ahora, ¿Cierto? Entonces él siempre supo todo, pero tardó en hacer su jugada, eso pasó. Algo no encajaba aquí o al menos no termino de entender. — Usted se dedica a vender a las chicas como yo, ¿No es así? —no hubo respuesta— ¿Por qué le dio ese dinero a mi padre en un comienzo? ¿Por qué mejor no fue a por mí si ya sabía todo? ¿Por qué esperar a conocerme? ¿Por qué pedirle ayuda a SeokJin? Él y NamJoon son amigos de su hijo... — Tu padre es muy bueno en los negocios, pero lamentablemente su restaurante estaba pasando por un mal momento como cualquier local—movió su mano restándole importancia—Quise ayudarlo—se encogió de hombros—Pero el muy tonto confió en la persona incorrecta. — Usted se aprovechó de su necesidad. — Ah, Ella, tus padres lucían emocionados cuando tuvieron ese dinero, tu padre principalmente no dejaba de hablar sobre los depósitos que hacía a tu universidad—se levantó cruzándose de brazos ignorando lo que había dicho—Le di la opción de escoger, pero honestamente vi mi oportunidad en ti, hice lo que mejor sé hacer, engañar y usar a las personas. — Y ahora su hijo arruinó su plan y no tiene escapatoria—sonreí apenas—Usted, señor Jeon perdió esta vez. — ¿Perdí? No, Ella, no entiendes aún—se apoyó del escritorio—Tú estás aquí porque de igual manera voy a venderte y a entregarte, no me pagarán igual obviamente, pero estoy seguro que cuando estés en tu nuevo hogar y uses ese lindo cuerpo para ganar dinero mi hijo se olvidará de ti. — ¡No puede hacer eso! —me levanté de inmediato. El terror se apoderó de mí, ¿Entonces si se saldría con la suya? Oh, no. — Claro que sí, probablemente mis hombres estén asesinando a tus padres justo ahora y.…si es necesario darle a mi hijo una lección...entonces lo haré, pero tú mocosa de mierda, vales mucho ahora.
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