Capítulo 25

1730 Words
                                                                                      Capítulo 25 — ¿Estás segura de esto? —Lo estoy, intento estarlo, yo...no sé—suspiré acomodando la taza de té en la pequeña bandeja junto al plato con dos sándwiches que había preparado—Mamá, deberías descansar, limpiaré esto luego. —Pero tu padre... —Ya es medianoche, ¿Lo has llamado? —No, sé que suele dejar su celular por allí cuando está ocupado—suspiró. Lucía muy cansada y odiaba verla así—Ella, ¿Crees que tu padre podría estar metido en esto? —No, claro que no—me apresuré a decir—Papá sólo conoció a las personas equivocadas, ellos se aprovecharon de ello—acaricié su espalda—Ve a dormir, ¿Sí? —De acuerdo. Descansa también y no sean ruidosos. —Mamá—reproché tomando la bandeja caminando con ella a las escaleras. Cuando la vi entrar a su habitación no pude sentirme preocupada. ¿Dónde estaba papá? ¿Qué estaba haciendo? Caminé a mi cuarto empujando la puerta con mi cintura y cerrando con un movimiento de pie. JungKook se había dado un baño, vestía con una ropa de mi padre, tenía el cabello mojado, se notaba tan cansado y por primera vez no me parecía que estuviera molesto o serio. —Te hice algo para comer, así tendrás algo en el estómago—me acerqué a la mesa de noche dejando la bandeja allí—Y algo de té que te ayudará a dormir, le dije a mi madre que...—me interrumpí cuando sus brazos me rodearon por detrás. Escondió su rostro en mi cuello respirando en él, coloqué mis manos sobre sus brazos extrañada por eso— ¿JungKook? —No te enamores de mí, por favor. Dejé de respirar por unos segundos, ¿Escuché bien? Intenté no sentirme herida por esas palabras. —Yo...—ni siquiera sabía que decir. Me había tomado por sorpresa, aclaré mi garganta recordando lo que Jimin había dicho, él creía que su amigo sentía algo por mí e incluso YoonGi lo admitía—Será mejor que tomes asiento, intentaré curar lo de tu rostro. —No hace falta, en el hospital... —Hazme caso—insistí, pero seguía sin soltarme— ¿Llamaste a Jimin? —No, ni siquiera tengo mi celular, sabremos de él por la mañana—explicó—YoonGi te llamará o te escribirá si sucede algo con mi hermano. —Dices que tu padre llegó molesto—intenté liberarme de sus brazos. Hice que tomara asiento para buscar el botiquín en el baño, regresé a él quedando de pie para tener mejor vista. Comencé a colocar una pomada en su pómulo inflamado con mucho cuidado. — Comenzó a decir que tenía la culpa de todo, que siempre lo arruinaba, ni siquiera me dio explicaciones y a pesar de que parecía sorprendido al verme de repente en casa...algo me decía que ya sabía que iría allí—susurró algo cansado. Suspiró cerrando sus ojos-No podía creer que me apuntaba con su pistola. —¿Y tu madre? —Ella estaba asustada ante eso, pero sé que no hará nada, siempre apoya a mi padre—colocó sus manos en mi cintura acariciándola. — ¿Hay armas en tu casa? —No creí que fuera cierto, lo sospechaba. — ¿Y tus golpes...? ¿Los hizo él? —No soy buen hijo, ¿No? Nunca lo he sido—abrió sus ojos mirándome fijamente, detuve mi labor guardando la pomada. JungKook me atrajo a él sentándome sobre sus piernas, acarició mis mejillas colocando los mechones de mi cabello detrás de mi oreja. — No eres malo, deja de creer eso. — Por mi culpa estás metida en esto. —Por culpa de tu padre estoy en esto, no es tu culpa, JungKook—acaricié su cabello dando un corto beso a sus labios, pero tomó mi barbilla prolongándolo por unos minutos más, sus manos subieron mi camisa, pero lo detuve—Deberías descansar. —No voy a poder dormir con tantas cosas en mi cabeza. —No uses el sexo sólo para liberarte. —Ella—me miró—Hace mucho que dejé de hacerlo, desde que una chica entrometida apareció en la habitación del hotel todo mi mundo se vino abajo. Un cosquilleo en el estómago junto al calor en mis mejillas me hizo sonreír tontamente. Besé sus labios escuchando el sonido de nuestras bocas, sus manos volvieron a subir por mis costillas subiendo con ellas la camisa hasta sacarla por mi cabeza, con algo más de confianza quité la suya dejando pequeños besos por sus hombros y su pecho, pero en un simple movimiento había quedado sobre la cama con JungKook sobre mí. Sonrió acariciando aquellas marcas que había dejado, las mismas que mi madre había notado. —Debemos ser más...cuidadosos y discretos—recomendé. Negó con la cabeza con aire divertido, dejó pequeños besos sobre aquellas marcas con mucha delicadeza para mi gusto, lo miré con atención encontrándome con un par de ojos oscuros, algo estaba pasando en su mente y creo saber qué—No eres malo, no tiene nada de malo sentir algo por alguien. Acarició mi mejilla sonriendo dulcemente y casi me derrito allí, él estaba siendo tan distinto a lo que había visto hasta ahora, aparte los mechones de su cabello que caían en su frente, JungKook era alguien atractivo, él no necesitaba complacer a nadie, él ni siquiera debía dedicarse a ello o preocuparse por hacerlo mal porque claramente él sabía hacer cualquier cosa. Deteniendo mis pensamientos volví a besarlo tomándome mi tiempo, acaricié sus brazos olvidándome por un instante lo que sucedía a nuestro alrededor, deslicé mis manos lentamente hasta llegar a su pantalón, interrumpió el beso apoderándose de mi cuello, una de sus manos bajó desde mi cuello hasta mi pantalón, JungKook realmente tenía algo que me cegaba de mis sentidos con simples caricias, retrocedió quitando mi pantalón, el suyo estaba desabrochado, me sonrojé por su forma de verme. —Todavía recuerdo cuando temblabas con sólo un toque—sus dedos apretaron mis muslos causando un jadeo de mi parte. —Sigo haciéndolo. — ¿Enserio? —levantó una de sus cejas. Quitándome la prenda inferior, sonreí mordiendo mi labio sin saber que tenía en mente, sentí mi piel erizarse cuando su boca comenzó a dejar besos húmedos en mis muslos, jadeé cerrando mis ojos recordando la primera vez que hizo eso. j***r, seguía sintiéndose bien. — ¿Qué estás haciendo? —pregunté con un hilo de voz. —Intento saber cuál es tu punto débil—su voz había sido más ronca esta vez. j***r, este chico sabe cómo volverte loca en segundos. Sus manos soltaron las mías dejándome desprotegida, pero di un respingo cuando sentí un suave mordisco en mi muslo derecho—Y creo que ya lo conseguí. Gemí al sentirlo hacer exactamente lo mismo. Cubrí mi boca recordando que debía ser silenciosa, JungKook sonrió divertido besando mis labios para callarme, se acercó a mi oído susurrando burlonamente. —¿Crees poder mantenerte en silencio? Y justo cuando voy a responder el muy tramposo introduce tres dedos en mí. Mordí mi labio con fuerza sin saber dónde colocar mis manos, JungKook sonrió al verme de esa forma, su labio roto sabía que dolía cuando me besaba, pero era tan masoquista ese chico que a él poco le importaba, comenzó a mover sus dedos con mucha lentitud y eso me frustraba, si él quería jugar sucio entonces jugaríamos sucio. Mis manos bajaron un poco su pantalón y su ropa interior dejando expuesto su m*****o que había comenzado a reaccionar. Recordé la vez que me pidió hacerlo, esa primera vez que lo masturbé en su habitación y yo disfruté escucharlo gemir. —No te pregunté, dije que lo hagas, Ella—guió mi mano a su abdomen por debajo de las sábanas, ahogué un jadeo cuando hizo que tocara su m*****o. Mordí mi labio sintiéndolo grueso y algo grande todavía, honestamente era primera vez que tocaba algo así, se sentía extraño que JungKook estuviera moviendo mi mano arriba y abajo estirándolo un poco, cuando se aseguró que había entendido alejó su mano dejando la mía allí quien seguía trabajando. —¿Recuerdas cómo te enseñé? —susurró rozando mis labios devolviéndome a la realidad. Asentí sabiendo que si abría la boca sólo terminaría gimiendo, tomé su m*****o con mi mano comenzando a moverla de arriba a abajo, así como me había dicho hace días, sus dedos aceleraron sólo un poco las embestidas mientras sus labios se centraban en mis pechos, con la mano libre de JungKook se deshizo del brasier acariciándolos, mordiéndolos o succionándolos. Tuve que hacer el esfuerzo de no gemir su nombre para pedirle más, mi mano siguió bombeando su m*****o más despierto que antes, de repente mi garganta estaba muy reseca y ni siquiera había gemido. Sorprendentemente lo había logrado. Cuando el chico sacó sus dedos sonrió maliciosamente deteniendo mi mano. El muy tonto era bueno jugando, demasiado bueno. —Colócate boca abajo y apoyada con tus rodillas y tus manos—ordenó. Supongo que sería una larga noche. Obedecí sin excusas algo curiosa y decepcionada de no poder verlo. Intenté mirar sobre el hombro, pero aquello desapareció de mi cabeza cuando dio una palmada no muy suave a mi trasero. Mordí mi labio sonriendo divertida recordando la primera vez que hizo eso. — ¿Cómo puedo responder a eso si no puedo tocarlo o sentirlo o…? —fui interrumpida cuando algo golpeó mi trasero, sí, aquello había sido una nalgada, pero el chico no había usado su mano, un pequeño jadeo salió de mis labios entre sorpresa y dolor, ¡¿Qué demonios...?! — ¿Vuelvo a repetirlo para que puedas comenzar a pensar? La diferencia es que esta vez sí había usado su mano. Podía imaginar lo que haría. —Ojos al frente. —¿Puedo gemir ahora? —No. Mordí mi labio más fuerte, esto sería difícil. Sentí su peso en la cama y seguido de ello su m*****o entrar sin aviso. Me sentí casi como en la primera vez. — ¿Todo bien? —preguntó. Asentí respirando profundo o intentándolo y tal como la primera vez la incomodidad fue pasando. Aferré mis manos al borde de la cama con cada embestida que comenzó suave aumentando la velocidad, sentía las manos de JungKook sostener mis caderas, mis sentidos ya estaban cegados por culpa del placer que sentía. — No pares—pedí con mis puños aferrados a las sábanas. Lo imaginé con una sonrisita arrogante, sus labios en mi cuello me tentaron con jadear, su torso desnudo rozando mi espalda se sentía muy bien, él moviéndose aún era definitivamente un crimen. Mordió mi oreja y entreabrí mis labios sin llegar a gemir. Cuando alcanzamos el clímax sentí mi cuerpo relajarse y sentí ese líquido tibio en mí. JungKook besó mi cuello felicitándome por lo bien que lo había hecho.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD