Capítulo 24
Cuando todo se calmó, tuve que tomar dos píldoras para el dolor de mi pierna, mamá me preparó algo para comer ya que necesitaba comer algo de verdad. El pelirrojo que acompañaba a YoonGi le sonrió a mi madre con dulzura cuando le ofreció un buen plato cargado, el de cabello azul lo rechazó asegurando estar bien.
— Te he visto antes—dije al desconocido. Sus zapatos verdes y su ropa colorida eran todo lo contrario a YoonGi—En una foto, por supuesto—recordé esa que tenía JungKook en su oficina sobre el escritorio.
— Soy Jung Hoseok—se presentó con la boca llena. Su amigo hizo una mueca de disgusto, sonreí de lado masticando lo que llevaba a mi boca—Dime Hobi.
— ¿Pensaste que veníamos a lastimarte?
Miré a YoonGi.
— Creí que...trabajaban para los padres de JungKook, lo siento—admití avergonzada.
— No deberías caminar tanto con esa herida, no la dejarás sanar como se debe.
— ¿Qué haces aquí? —quise saber.
— Le dije a Jimin que vendría.
— Él nunca dijo nada—fruncí el ceño.
— Llegué hace minutos, cuando Jimin y JungKook están juntos todo termina mal, esos dos son como un par de niños a veces—bufó rodando los ojos. Estaba sentado en el sillón jugando con un encendedor en sus dedos—Intenté llamarlos, pero al no tener respuesta creí que algo te había pasado.
— Pero no fue así—intervino Hobi—Lamento haberte asustado, Ella. A ti y a tu madre.
Sonreí un poco restándole importancia. Los hombres de YoonGi seguían afuera en el auto por cualquier emergencia, dejé mi plato vacío sobre la mesa mirando al chico de n***o.
— He intentado llamar a JungKook y Jimin, pero no responden—ambos chicos se miraron— ¿Debo preocuparme?
— ¿Dónde está tu padre? —preguntó Hobi.
— No ha llegado, mamá dijo que tenía unos clientes importantes en el restaurante, avisé a JungKookie y le dije que estaba segura que eran amigos de su padre...
— Tal vez las familias Jeon y Park los retienen al saber que intentan ayudarte.
— ¿Qué? —sentí un nudo en la garganta. Hobi lo miró con reproche dejando de comer también.
— Iré a casa de Jimin, si averiguo algo te avisaré—advirtió a YoonGi.
— Deberíamos ir a casa de JungKook...
— Escucha, no es buena idea que vayas y mucho menos ahora, peor aún si estás con tu madre.
— No me pidas que me quede sin hacer nada cuando no sé...—mi voz se vio interrumpida cuando llamaron a su celular. Suspiré mirando cómo Hobi subía a otro auto n***o y se alejaba, YoonGi se levantó de repente más rápido de lo normal.
— Sí, estoy con ella—volteé a mirarlo—De acuerdo, voy para allá.
Mi madre se quedaría con algo de seguridad de parte del chico, le había pedido que viniera conmigo, pero prefirió quedarse en casa a esperar a papá, JungKook había llamado a YoonGi, le había dicho que estaba en el hospital y que me llevara si eso quisiera. ¿Qué sucedió ahora?
— ¿Por qué Hobi vino contigo? —quise saber.
— Es mi mejor amigo, algunas veces viajamos juntos—se limitó a decir. Miraba por la ventana mientras adelante uno de sus hombros conducía y el otro iba de acompañante. Mamá se había quedado con dos hombres más que le habían tomado cariño en segundos con una taza de café, me sentía cansada, no lo negaba, llevaba un día o quizás dos sin dormir bien. Necesitaba descansar, pero el estrés de todo esto no me lo permitía.
— ¿Cómo está Jin?
— Probablemente mirándose en un espejo admirando su belleza.
— ¿No te llevas bien con él?
— ¿Qué te hace pensar eso? —sonrió con algo de arrogancia.
— Tu forma de hablar es...
— Ella, no intentes entenderme, soy muy complicado—aconsejó. Su cabello azul era muy extravagante incluso en la oscuridad, pero no le quedaba mal, YoonGi lucía como un chico malo y la idea que tenía de él en mi cabeza me hacía sentirme incómoda a su lado, Hobi era muy diferente a él, de hecho, Jimin, Jin, Hobi, TaeHyung y JungKook son muy distintos, ninguno de ellos tiene una actitud similar.
— ¿Me odias por darle problemas a tu amigo? —quise saber. Según él, yo le daba dolores de cabeza a JungKook. Suspiró rodando los ojos negando con la cabeza. Obviamente no le interesaba conversar.
— Supongo que algo vio en ti.
— ¿Eso es malo? —lo miré sin poder apartar mi vista de él. Su rostro era de gran aburrimiento— ¿Creías lo mismo de Lalisa?
De repente se tensó mirándome muy serio.
— No preguntaré cómo sabes de ella, pero, en fin—suspiró—Nadie en el mundo me cae bien, no es que te odie por andar con Kookie, es porque así soy, no es personal, niña.
— ¿Por qué Lalisa me buscaría?
— ¿Celos? —se encogió de hombros-La pobre estuvo muy enganchada de JungKook, comenzaron como tú, ya sabes—tragué con dificultad. De repente imaginar a JungKook con alguien más no me agradaba mucho, la idea de compartirlo y aceptar su trabajo me desagradaba, recordé mi conversación con Jimin-Creo que en un principio se interesó en ti por el hecho de ser virgen, todos lo creíamos, pero cuando habló más de ti, Tae y Jimin no dejaban de molestarlo, Hobi cree que ha perdido la cabeza al fin, pero yo honestamente pienso que el chico está aprendiendo de sus emociones como debe.
— ¿No fue igual con esa chica?
— Con Lalisa creo que ambos querían experimentar—ladeó su cabeza algo pensativo—Ella era su primera cliente y él era alguien que logró cautivarla, Lalisa puede ser muy ingenua en ocasiones, ella siempre confió ciegamente en JungKook.
— ¿Ella llegó a enamorarse realmente?
YoonGi sonrió con amargura, me miró unos minutos antes de hablar.
— Entre ellos no hay nada, si Lalisa envió esos hombres a buscarte...—se interrumpió corrigiéndose—Debe haber otra razón, entre JungKook y ella no hay nada, es lo que debes saber.
Llegamos al hospital a los minutos después, YoonGi preguntó en la recepción y nos indicaron donde debíamos ir. Mi pierna no dolía gracias al medicamento, pero no quería arriesgarme a forzarla tanto, todavía la inflamación no bajaba del todo, en la sala de espera del piso siete estaba JungKook, mi rostro cambió a uno de preocupación al verlo con el labio roto, el pómulo derecho morado e inflamado.
— ¿Qué te pasó? —pregunté al verlo así—¿Por qué no respondiste mis llamadas?
— Lo siento—acaricié su labio roto algo preocupada. Si él estaba aquí... ¿A quién esperaba? —Hubo una discusión en casa, mi padre llegó de repente muy molesto, se sorprendió de verme allí y fue hacia mí acusándome por haber arruinado todo...
— Shh, Shh—susurré dando un corto beso a sus labios—Luego me contarás, JungKook, ¿Alguien más está aquí?
Asintió con ojos tristes y preocupados.
— Es mi hermano, Ella, Jung-Hyun se interpuso entre mi padre y yo, él...—su voz se quebró. No creí que lo vería así, de repente se tensó y su mirada oscureció—Él le disparó, iba a dispararme sin pensarlo, iba a dispararme a mí, su hijo.
— ¿Está estable? —escuché a YoonGi. Me había olvidado de él.
— Sí, por ahora sí.
— JungKook—llamé con algo de preocupación teniendo mis manos aún en su cuello—Mi padre no ha llegado a casa aún, ¿Tu padre...? ¿Crees que...él...?
— Tus padres estarán bien—me abrazó intentando calmarme—Confía en mí.