Capítulo 33
Escribí en el cuaderno cada apunte del pizarrón. El profesor iba explicando diferentes tipos de caso sobre el abuso infantil y sobre cómo la mente puede convivir con ellos, cada mente era un mundo y cada abuso podía ser diferente, igual o peor. Sook que estaba junto a mí me empujó suavemente con el hombro, la miré rápidamente y sonrió un poco.
—¿Puedo preguntarte algo, Ella?
— ¿No puedes esperar a que la clase termine? —susurré sin dejar de ver mi cuaderno y la pizarra.
— ¿Tú...estás en una relación con JungKook? —sonreí de lado por su curiosidad. Ya me había parecido raro que ella no hubiera hecho una pregunta al respecto, Kumi se encontraba sentada a mi derecha, pero ella estaba tan centrada en la clase que no nos colocaba atención— ¿Fue él todo el tiempo?
—Sí, así es—contesté.
El profesor cambiaba las diapositivas de la presentación a la clase, anotando las características de los casos me pareció extraño que mi amiga se quedara en silencio. La miré notándola...
—Ella yo...lo siento, yo...estuve con él y...
—Oh, Sook, eso fue antes de siquiera tener en mente una relación con él—sonreí de lado empujándola ahora con suavidad—No pienses en ello, sé que JungKook no es un santo ni nada parecido, sé que debo lidiar con el hecho de que muchas aquí estuvieron con él, pero...—me encogí de hombros—Intento no pensar mucho en eso.
— ¿Entonces van enserio? —levantó sus cejas.
— Por ahora...creo que sí—fruncí el ceño.
—¿Volverás a la residencia?
—No, yo...estoy viviendo en la ciudad ahora así que no es necesario—me miró atenta—Estoy viviendo con él.
—¡Oh mi...! —cubrió su boca casi eufórica— ¿Estás...? —sonrió pícaramente— ¿Ves? Te dije que te iba a gustar, deberías agradecerme por haberlo conocido, dime, ¿Cada cuánto lo hacen?
Reí sin evitarlo y el profesor nos llamó la atención. Tuve que hacer un esfuerzo por no reírme con Sook.
— ¿Estás enamorada entonces? —Kumi era tan soñadora y enamoradiza que jamás lo esperé. Ella era amiga de Jimin, ella había estado con Jimin o era lo que más sospechaba, aunque no lo admitiera.
— ¿Vive bien? Es decir, ¿Es ordenado? Dios, no me lo creo, en el cine ese chico era tan...—su rostro se volvió pálido de repente. Dejó de revolver su ensalada mirándome—Yo lo insulté, le dije que era un idiota y un imbécil...
—Lo sé, él lo sabe y no guarda rencor, al menos no que yo sepa—mastiqué el arroz con los vegetales y la carne que había pedido en la cafetería.
—Alguien está en problemas—murmuró Kumi ganándose un golpe bajo la mesa— ¡Oye!
—Entonces, terminaste con tu novio hace un mes—miré a Sook y ésta asintió.
—Ése si era un idiota—señaló la otra chica.
—Bueno...estoy segura que en segundos podrías encontrar a otro...
— ¡No! —recogió su cabello ahora rubio en una coleta. Ese color la hacía lucir más pálida, pero con ese maquillaje atraía a muchos-Ya lo decidí, estaré sola un tiempo, nada de relaciones serias—Kumi y yo intercambiamos una mirada para luego reír— ¡No se burlen!
Mi celular vibró en mi bolsillo. Bebí algo de jugo revisándolo después, tenía una video llamada de Jimin, me asusté pensando lo peor, en la pantalla apareció el rostro del chico quien seguía teniendo su cabello rojo.
—¡Ella! Oh, lo siento, ¿Estabas en clase? —susurró. Otra voz se escuchó al fondo— ¡No me regañes, jovencito! ¡Soy mayor que tú!
— ¡Hola! —apareció Tae en la pantalla moviendo sus manos.
—Hola, Tae.
Las chicas de inmediato se acercaron, Kumi movió su silla junto a mí y Sook se levantó con la boca algo llena queriendo ver.
— ¡Hola Kumi! —saludó Jimin sonriente. La chica movió su mano de la misma manera— ¿Están cuidando a Ella por nosotros?
—Está en buenas manos—aseguró.
—La extrañamos mucho-Sook abrazó mi cuello por detrás. Sonreí de lado rodando los ojos.
— ¿Qué sucede? Estamos en la cafetería pueden hablar tranquilamente.
— Jiminie y yo queríamos saber cómo te sentías con tu regreso a clase, JungKookie dijo que te veías muy alegre esta mañana—comentó TaeHyung apoyando su brazo en el hombro del chico de cabello rojo.
—Estoy bien, me siento cómoda haciendo lo que hacía antes—asentí— ¿Están en el departamento?
— Así es, vinimos a visitar a tu chico un rato, eres muy mala al dejarlo solo, ¿Sabes? —llevó su mano al corazón dramáticamente. Tae se echó a reír y se volvieron a escuchar voces al fondo, suponía que era JungKook reclamándoles.
—¡Luego lo compensará!
—Y sí que lo compensará.
—¡Oigan! —reproché a las chicas escuchándolas reír. Miré a la pantalla escuchando las risas de los chicos también—Jimin, ¿Dónde está JungKook?
— Aquí—cambió la dirección de la cámara mostrándome al chico de espaldas. Estaba cocinando, me parecía que cortaba algo, sonreí de lado sabiendo que no era un excelente chef, pero no cocinaba mal, la cámara volvió a apuntarlo y sonrió pícaramente—Muy sexy, ¿No crees?
Las chicas levantaron los pulgares y volví a reclamarles. Estos chicos no tenían solución.
Las clases habían acabado hasta mañana, me despedí de las muchachas caminando a la salida de la universidad, en toda la tarde mi cabeza había estado doliendo y después de comer con ganas el almuerzo de la cafetería sentía náuseas. Algo me había caído mal, necesitaba comprar en la farmacia algo que pudiera calmar el malestar. JungKook esperaba afuera de su auto de brazos cruzados, su cabello oscuro estaba algo largo, definitivamente tenía que cortarlo, en unos días ya ni vería sus ojos, fui hasta él abrazándolo depositando un corto beso en sus labios.
—No dijiste que vendrías a buscarme—acusé.
—Sorpresa—volvió a besarme por unos minutos más. Sonreí al separarme, abrió la puerta dejándome subir primero, cuando el auto estuvo en marcha a mi celular llegó un mensaje de mi madre queriendo saber cómo me había ido— ¿Todo bien?
—Todo bien—afirmé—Oye, necesito pasar por una farmacia antes de ir a casa—noté su ceño fruncido—En toda la tarde no me he sentido bien, creo que la comida de la cafetería me ha caído mal, he tenido náuseas y Dios, sentía que la cabeza me iba a explotar.
—El primer día y ya no soportas el estrés.
— ¡Si lo soporto! —golpeé su brazo notando su sonrisa— ¿Los chicos estuvieron mucho tiempo?
—Parte de la tarde, tal vez, Jimin quiere volver a clase lo más pronto posible, dice que quiere mantener su mente ocupada—giró en la esquina mirando al frente—Tae en cambio quiere disfrutar su libertad un poco más.
—¿Y tú? ¿Quieres volver a la universidad?
—No lo sé—se mostró dudoso.
—JungKook.
—Tengo tantas cosas en la cabeza, Ella y lo que menos pienso ahora es en eso—explicó—Está el tema de mis padres, todo el dinero que dejó sé que está bajo el mando de mi madre, ella debe estar controlando todo lo que antes le pertenecía.
— ¿Quieres su dinero? —fruncí el ceño.
—No, claro que no—bufó—Lo que he ganado este tiempo me sobra por unos años más, lo que quisiera saber y tener controlado es lo que ella hace—explicó—Me asusta no saber que esperar de mi madre, mi padre era impulsivo, sabía sus movimientos, pero ella es...puede ser...instantánea—asentí comprendiendo—Además, conseguí un empleo—lo miré sin ninguna expresión—Tranquila, éste es mucho mejor.
— ¿Cuándo lo conseguiste? ¿Por qué no me dijiste que estabas buscando trabajo? —acaricié mi frente. La cabeza me estaba doliendo de nuevo—Acabas de decir que el dinero te sobra.
— ¿Qué tiene de malo ganar más? —se encogió de hombros—YoonGi hyung tiene una empresa, bueno, su padre era dueño de ella, se encargan de la parte de bienes raíces, me interesa el tema y quiero probar.
Esas palabras me recordaron a Jin, él sentía envidia de los chicos porque ellos sí tuvieron la oportunidad de nacer en medio del dinero. Él y Nam fueron lo contrario, eso era lo que JungKook no podía ver, él jamás ha envidiado la vida de otra persona a pesar de los problemas con su familia.
— ¿YoonGi estará contigo?
—Así es, me enseñará lo que debo hacer, dijo que mañana habrá una reunión y quiere que vaya, en cuanto te deje en la universidad iré a verlo.
—Oh.
— ¿Te sientes bien?
—No, ¿Puedes detenerte un momento? —pedí sintiendo un nudo en la garganta. JungKook obedeció colocándose cerca de la acera, abrí la puerta apartando mi cabello vomitando al instante, sentí la mano del chico acariciar mi espalda mientras lo que había en mi estómago quedaba en el suelo, debíamos ir a una farmacia.
—Puedo comprarla solo, Ella—susurró junto a mí con mi mano tomada.
—No, estoy bien, enserio.
—No lo estás, luces muy pálida, ¿No prefieres ir a un hospital? Si esa comida estaba contaminada...
—Estoy bien—insistí besando su mejilla. La fila para pagar estaba algo larga, le dejé las píldoras para la cabeza y las náuseas en sus manos. Quería echar un vistazo por la farmacia, cuando me alejé el celular de JungKook recibía una llamada. Me acerqué a los estantes mirando distraídamente cada caja con colores y nombres diferentes.
Tal vez tendría que evitar comer en la cafetería o quizás mi estómago estaba acostumbrándose a ella nuevamente. Al menos las náuseas se habían ido un poco, tenía el malestar aún por supuesto pero el vomitar me aliviaba un poco pero sólo un poco. Mi atención se detuvo en las cajas que contenían una prueba de embarazo, tomé una mirando las instrucciones por detrás.
¿Cuándo fue la última vez que me vino mi periodo? Nunca tuve una fecha exacta porque en mi cuerpo era común tener atrasos, incluso antes de que un hombre me tocara. Intenté contar mentalmente mirando a JungKookie hablar por su celular, no llegué a nada con números, pero conté las veces que había estado con el chico sin protección siendo consciente que sólo habían sido dos veces de varias veces.
"¿Tal vez...?"
Tomé la caja escondiéndola en mi bolso asegurándome de que nadie la veía. Como todos estaban tan ocupados no se percataron de ello, caminé hacia el chico dudando ahora sobre mi malestar. ¿Y si la culpa no era de la comida de la cafetería sino de nosotros? Mientras JungKook hablaba por su celular lo miraba pensativa, ¿Por qué él no había usado protección tan a menudo conmigo?
"Mejor pagamos todo y salimos de duda en casa"