Arthur se encontraba inconsciente mientras su cuerpo tenía espasmos debido a la descarga eléctrica, Leane al ver que había ocupado la máxima potencia se asustó. —Le chamusqué el cerebro y las bolas —ella llevó sus manos a su cabeza —¡Dios! Ya me vi en la prisión, no puedo creerlo. Bueno, puedo alegar que un loco se metió a mi apartamento e hice esto en defensa propia, creo que hay cámaras en este sitio y saldré bien librada. Si se muere seré una viuda y me quedaré con toda su fortuna, ¡Ya sé! Voy a pagarle a varios gigolós que me complazcan mis más oscuros deseos y tendré mi harem de machos alfas, pelos en pecho, lomos plateados, espaldas de gladiadores, barbas de leñadores, voces de espartanos, brazos de albañiles. ¡Sí, que se muera! —¿Ya has terminado de decir estupideces? —Arthur habl

