Leane se sorprendió al ver que Elena, Charlene, su madre, Leonardo y Victoria llegaron mientras bailaba con Arthur. —¡Cariño, felicidades! —Elena se acercó a Leane y le dio un fuerte abrazo —en serio que te mereces toda la felicidad del mundo, eres una gran mujer y me siento muy orgullosa de ti. —Bienvenida a la familia, Leane —Charlene le dio un abrazo —mi hermano ha escogido a una gran mujer y no tienes idea la felicidad que me da ver que la persona indicada eres tú. —Mi pequeña niña —la señora Vanesa dio un paso al frente y miró a su hija —, no puedo creer que ahora seas tú quien se vaya a casar. ¿Recuerdas cuando eras niña y te cubrías la cabeza con las cortinas de la sala simulando que era un velo de novia? Pues ahora vas a usar uno. —Tía Leane, espero que seas muy feliz al lado d

