CAPÍTULO SESENTA Y SEIS (UNA ROSA PARA LA BESTIA)

1735 Words

La noche había caído suavemente sobre la casa de Kolt, y yo increíblemente, me encontraba en medio de una cena íntima en aquella residencia que reflejaba el carácter complejo y enigmático de su dueño. Sí , pellízquénme, ni yo podía creerlo. Sentados en el comedor, Everett y yo estábamos solos, rodeados únicamente por la cálida iluminación de candelabros antiguos y las sombras danzantes en las paredes. El ambiente era intenso, casi palpable, y en cada rincón se respiraba la mezcla perfecta entre lo gótico y lo moderno. Sin embargo su confesión había quedado colgando en el aire y el silencio que siguió a esa declaración se volvió cómplice de nuestros sentimientos, y fue entonces cuando Alfred, el mayordomo de Everett, apareció silenciosamente en la puerta del comedor. Con paso mesurado y ge

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD