CAPÍTULO TREINTA Y SEIS (LAS REGLAS DEL JUEGO)

2421 Words

Esa noche no dejé de pensar en sus labios. Aunque ya los había probado tres ¿O fueron cuatro veces? siempre había sido fuera de mí. Me refiero a que el primer beso fue descuidado, solo estaba pendiente de molestar a Dakota, y en el segundo estaba tan ebria que a veces pienso que fue una simple alucinación. El tercero me agarró de sorpresa. Pero este último no. Este había sido premeditado, aunque iniciado por él, y aunque me había encantado, me dejó con ganas de más, lo que gritaba peligro. Morfeo me arrastró al mundo de los sueños, pero el sonido de mi teléfono me sacó de ahí. Carajo, no había descansado nada, y era injusto. No era mi alarma la que sonaba, era Zara. Miré la hora: apenas las cinco. Yo solía levantarme a las seis, así que, con un ojo entreabierto, dudé si contestar. De hech

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD