CAPÍTULO CIENTO CATORCE (UN HIJO DE EVERETT)-3

838 Words

—No lo supero… —susurré entre carcajadas contenidas—. Tu cara cuando te diste cuenta… —¡Tú tienes la culpa! —protestó Everett en voz baja, pero sin poder dejar de reír—. Me dejaste solo en la zona de peligro. —Por una buena causa —defendí, secándome una lágrima de la risa. El bebé en nuestro vuelo seguía llorando, pero para nosotros, su llanto solo traía un recuerdo inolvidable. Everett me abrazó y depositó un beso en mi frente. —Esta vez, si algo así pasa, te toca a ti. Me estremecí fingiendo horror y ambos volvimos a reír, disfrutando del inicio de nuestro viaje con el corazón ligero y el buen humor intacto. Sin embargo, tras una hora ininterrumpida del mismo sonido estridente, su expresión comenzó a cambiar. Frunció el ceño y frotó sus sienes con los dedos. —Dios… no para —murmur

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD