― No me escabullí, simplemente tenía que descansar, ya que alguien se cortó las venas ― hablo Salomé echándole en cara lo que habían pasado en el hospital.
― Por si no lo sabes serás mi esposa, así que obedeces a mis reglas ― ordeno Guillermo haciendo que ella se parara cruzándose de brazos.
― Ya basta, estoy harta ― respondió Salomé furiosa.
― No basta, tú, serás mi esposa y, por lo tanto, obedeces a mis órdenes ― hablo Guillermo, haciendo que ella le intentará dar una bofetada.
― Usted no es más que un engreído egoísta y malhumorado, eso es algo que no soporto tener cerca ― le respondió Salomé furiosa.
― pues te aguantas eres mi esposa y si quiero que me beses lo harás, si quiero que actúes como mi esposa perfecta lo harás y si quiero que te cuelgues de un ventilador lo harás ― respondió Guillermo furioso.
― No eres más que uno ― quiso responder Salomé, por lo que Guillermo le dio un beso a la fuerza, haciendo que ella le diera una bofetada.
― Porque me besaste ― hablo Salomé un tanto desconcertada.
― Porque mis padres iban a subir ― hablo Guillermo haciendo que ella negara con la cabeza.
― Eres un idiota ― hablo, Salomé furiosa estaba por irse a la habitación de Huéspedes, por lo que él lo detiene.
― Te recuerdo que tienes que dormir conmigo ― hablo Guillermo por lo que ella negaba con la cabeza.
― No pienso dormir a tu lado ― hablo Salomé con los brazos cruzados.
― No te estoy preguntando dormirás a mi lado, quieras o no ― respondió Guillermo, por lo que ella rodó los ojos furiosos.
Tenía que dormir a su lado, tenía que fingir que tenían una relación cuando la verdad los dos se odiaban sobre manera, puesto que Rafael se había ido a la casa, estaba molesto, pues no pudo convencer a su hija en no casarse con él.
Los días pasaron, Clara fue con Salomé en escoger el vestido de novia, el cual estaba ella detestaba, mientras que Aarón buscaba intensamente modelos, las cuales tenían que modelar el maquillaje que lanzarían en diciembre de 2005.
― Aarón tienes que checar la solicitud de las modelos, una de ellas puede ser la indicada ― hablo Ricardo, por lo que Aarón toma los documentos para revisarlos y la solicitud de trabajo.
Por lo que Aarón revisa la solicitud de trabajo viendo a Jade que pintaba perfecto para ese, puesto que tanto ella quería.
― Ricardo quiero que me comuniques con Jade para ver si puede venir a hacer la prueba de modelaje ― hablo Aarón haciendo que él asintiera.
― En un momento que lo comunico ― hablo Ricardo colgando la llamada era su mano derecha, había veces que le dejaba la empresa sola y no había ningún problema.
Sin embargo, Jade trataba de convencer a Salomé en no casarse, pero la respuesta era la misma, ella estaba decidida a casarse a no dejar que su padre pisara la cárcel.
Los días han pasado lentamente, Jade había recibido la oferta de su vida, irse a Hong Kong, todo pagado a la empresa donde fabricaban el maquillaje más famoso del mundo, contenta, fue a casa de Salomé, quería ir a decirle la noticia, quería que ella supiese lo que estaba logrando por lo que toma un taxi y se va a casa a contarle todo a Salomé al llegar a la casa le abren la puerta por lo que ella sonríe.
― Amiga ― dijo Jade sonriendo.
― Jade ― respondió Salomé yendo a darle un abrazo.
― Tengo tanto que contarte ― hablo Jade tratando de sonreír.
― Dime ¿De qué trata? ― le respondió Salomé tratando de sonreír, por lo que Jade ve el anillo que tenía en su mano.
― ¿Te casaras? ― pregunto Jade haciendo que ella agachara la mirada.
― Si me casare ― le dijo Salomé con los ojos llorosos.
― Salomé ― le dijo Jade abrazando a su amiga.
― No te cases con Guillermo ― le dijo Jade tratando de calmarla. ― Vente conmigo a Hong Kong, te irá bien allá ― le dijo Jade haciendo que ella negara con la cabeza.
― Qué más daría irme de este lugar ― le respondió Salomé con la voz apagada.
― Lo puedes hacer, no es necesario que te cases con él ― le dijo Jade de nueva cuenta.
― Si es necesario Jade, mi padre irá a la cárcel, si no me caso con él ― hablo Salomé con los ojos llorosos.
Jade estaba por hablar cuando Guillermo la interrumpe.
― Si ya terminaste con tus consejos de buena amiga te puedes largar mi esposa, no te necesita ― le dijo Guillermo haciendo que ella se quedara callada.
― La que no te necesita es Salomé ― dijo Jade molesta. ― No puedo creer que alguien tan imbécil como tú obligue a mi mejor amiga ― le dijo Jade furioso.
― Ella no se casa con obligación, dile Salomé ― le dijo Guillermo apretándola del brazo.
― Yo ― hablo Salomé titubeando.
― Salomé ― hablo Jade tratando de salvarla de ese matrimonio por conveniencia.
― Yo amo a Guillermo ― mintió Salomé haciendo que ella negara con la cabeza.
Jade sabía que mentía sobre que lo amaba, sin embargo, abrazo a su mejor amiga dándole el apoyo moral que tanto necesitaba.
― Ahora que ya están las cosas claras, vete de mi casa ― le dijo Guillermo haciendo que ella se pusiera de pie.
― No hace falta que lo diga, me voy de este lugar ― le dijo Jade abrazando a su mejor amiga yéndose de la casa molesta con el señor Guillermo.
― Espero que no vuelva aparecerse esa amiga tuya ― hablo Guillermo molesto.
― Y yo espero no casarme con usted ― respondió Salomé parándose de la silla.
― ¡Salomé! ― respondió Guillermo gritándole a Salomé que estaba subiendo a la habitación.
Los meses pasaron era la boda de Guillermo con Salomé, los padres de él estaban emocionados tanto que les había regalado el viaje de bodas, pero él no quería viajar ni se diga de Salomé que solo quería que la pesadilla acabara de una vez por todas ella se estaba maquillando en vez de que pareciera la boda más hermosa se había convertido en una boda de terror mientras que Guillermo solo agacho la mirada tratando de olvidar la muerte de su esposa de su familia que había marcado para siempre su destino.
Guillermo esperaba a Salomé en el jardín de la casa, mientras que su padre esperaba a su hija, quien llega vestida de blanco, le parecía la novia más hermosa, pero con una tristeza profunda tan profunda que por primera vez no quería vivir.
― Hija ― le dijo Rafael haciendo que ella tratara de sonreír.
― Estoy bien papa ― le dijo Salomé tratando de quitar su tristeza.
― No tienes que hacer esto si no quieres ― hablo Rafael queriendo convencerla.
― Papa no quiero que te metan a la cárcel ― le dijo Salomé tomando de las manos a su padre.
― Yo te juro que encontraré la manera de que te divorcies, de el de que puedas liberarte de esa culpa que no es tuya ― le dijo Rafael, por lo que abraza a su padre, la ceremonia comenzaba, él tenía que entregarla a su verdugo mientras que Salomé solo quería que su tortura acabara lo más pronto posible.