Adriel no pudo evitar ponerse nervioso, no era el mejor momento para encontrarse con ellos y menos en esas circunstancias. Miró a todos lados con la seria intención de ocultarse detrás de lo que fuera. —¿Te puedes calmar?— le dijo Inder notando las intenciones de su amigo. Para éll tampoco era lo mejor encontrarse con el futuro jefe de prácticas, pero estaban trabajando y debían comportarse. —¿No te preocupa que nos puedan reconocer?. Al menos Hans y Darío— le dijo Adriel—. Para serte sincero tu color de cabellos y ojos son bastante característicos, ser pelirrojo te pone algo vulnerable ante sus ojos. Inder lo pensó por breves segundos, miró hacia Mark. —Recíbelos tú— le dijo el pelirrojo a su amigo—. Le diré a Mark que me ayude. —¿Qué?. No, espera. Inder se fue del lado de Adriel de

