Transcurren dos horas, arriesgándonos a que nos encuentren. Pero Flavio, a pesar de que le he arrancado ya tres uñas, solo insulta, amenaza, y gruñe. Me encuentro cansada, resoplo, golpeando la mesa, para encararlo. ─¡¿Dónde carajos está la primera Doncella de Diaval Gambino?! ─Grito, exasperada. El rostro de Flavio, se denota más demacrado, por el dolor y su frente está sudada. ─Nadie lo sabe ¡Ya te lo dije! Ella desapareció, luego de la muerte de su hijo. Se esfumó de la faz de la tierra. Diaval hace como si ella nunca hubiera existido ¡Estás cometiendo un grave error al torturarme! ─Advierte, tomo la pinza nuevamente, sosteniendo su mano─. ¡No, ya no más, cagna de mierda, te juro que te voy a matar! ─Exclama, en un gruñido. Esbozo una sonrisa. ─¿Dónde se encuentra Diaval? ─Inqui

