Desde que pisamos suelo europeo, y nos instalamos en la división del mismo continente. Mi corazón solo se ha encargado de latir de manera incesante. Solo espero que la misión culmine con éxito, y pueda tomar el Jet del SAMC, largándome hacia mi hija. Lo único que me trae paz en este momento, es mantener la esperanza de que la veré, al final del día. Nos subimos al todo terreno blindado. Todos estamos con los trajes, apretando nuestras armas contra nuestros pechos. El silencio inunda el interior del auto, y mis ojos se encuentran con los de Harry. Aprieto mi mano al arma, al recordarme lo de hace unos días. «No lograrás joderme» pienso, tomando una bocanada de aire. Domenika, llama mi atención, sacándome la lengua. Esbozo una sonrisa por eso. Las tropas se dividen, Harry, dirige a la su

