Trago con dificultad, y Max se levanta, encarándome. ─No pude rastrear su ubicación, debe de tener un bloqueador. Y si todo lo que dijo es verdad, es posible que aún esté protegida por la mafia…es hija de uno, y Enzo, es… ─Necesito descansar ─interrumpo, es mucha información en una sentada. Max, asiente, mirándome con desconcierto─. Gracias, espero algo de lo que dijo, sirva para tu caso ─recalco, él asiente. Me quito el micrófono, saliendo de la sala de video. Mi corazón palpita con fuerza mientras avanzo por los pasillos iluminados del SAMC, son de poca decoración. Bajo la mirada a mi mano, donde brilla el anillo. «Puso en peligro la vida de mi hija, en la mira de un mafioso» Me lo quito, apretándolo en mi mano. Tengo que falsificar un examen de ADN y anunciarlo. Para que desaparezca

