11

1145 Words

Finalmente, mi hermosa Regina aceptó ser mi esposa y, honestamente, no puedo describir lo feliz que soy. Me siento el hombre más afortunado del mundo, más aún ahora que estamos cenando con nuestras familias. La mesa está llena: mis padres, mi hermana Sabrina, los hermanos de Regina, Eliana y Ramiro, su abuela Rose, y su tía Margarita. Todos están aquí para compartir este momento tan importante. Miro a Regina mientras ella conversa con Eliana, con su vestido azul, el cabello ondulado cayendo delicadamente sobre sus hombros, y esos ojos verdes que siempre me hipnotizan. Se ve radiante, más hermosa de lo que jamás la había visto. En tan poco tiempo, ella se ha convertido en mi todo, y el hecho de que pronto será mi mujer me llena de un indescriptible orgullo. No puedo esperar a que formemos

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD