Capítulo XXIV

3670 Words

Pude sentir como mi piel se erizaba ante su toque suave ocasionando que a la vez mis pezones se pusieran duros a la espectativa. Tenerlo ahí frente a mí mirándome con tal posesividad en sus ojos azules me hacían estremecer. Lo deseaba como nunca había deseado a nadie hasta ahora. Era exquisito y agónico al mismo tiempo. La vez anterior al terminar de tener sexo me había rechazado. Sin embargo, se había sentido tan bien estar unos segundos en el paraíso, su paraíso. Su mirada caótica y masculina en mí era demasiado. O eso creí, hasta que me tocó otra vez y recordé lo bien que se siente ser mimada por él. Cada beso. Cada roce era una tortura dulce. Más sentimientos contradictorios me envolvieron pero yo me limité a sentir el verdadero placer. No había nada que hacer. Soy suya y m

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD