Siempre hago las cosas en pro de mi Nicolette, aunque esta vez sin duda me equivoqué. Pero la manera en que imaginaba Nicholas no me dejó volver. Temía por ella y por mí. ¿Y si nos hace daño? En especial a mi niña quien es más vulnerable. No obstante todo lo que veía de Nicholas para con Nikki era sonrisas, paciencia y sobretodo amor. Un amor que no se finge. Donde una revolución de sentimientos golpean mi vientre haciéndome temblar porque sea como sea tampoco he deja de… Cerré los ojos y dejé salir un suspiro angustiado porque no me estaba gustando la dirección que mis pensamientos estaban tomando. Si estoy aquí es para que mi hija conozca a su padre. No para que a mí me vuelva a interesar Nicholas LeBlanc. —Ya estamos aquí —murmuró Nick aminorando su paso y sentí

