La rubia en su habitación bufó fastidiada caminando de un lado a otro, no aguantaba un día más en Bruine. Había pasado una hora desde que había ido a comprar su preciado tinte al supermercado a donde anteriormente la había llevado Chad Taylor, Métis que al parecer era la única en todo el pueblo ¡Pero no había! Indignada tomó el espejito de su polvo compacto para ver las feas raíces que ahora adornaban su cabello y a continuación escuchó el sonido de la puerta entonces se levantó a abrir encontrándose con Maya. Ésta llevaba un short de jeans y un traje de baño de color rosa en la parte de arriba. Carolina arqueó una ceja preguntándose porque la morena estaba allí frente a su puerta. —Necesito que vengas conmigo a un lugar —mencionó entusiasmada. Aquello le pareció muy sospechoso a Car

