Luego de aquel primer encuentro entre padre e hijas, pasan a comer y Pablo no duda un segundo en ayudar a su esposa a darle de comer a las niñas, por ahora comen sopas de pollo o carne y algunas papillas. Antonela recibe encantada los mimos de su padre alegrándolo de sobremanera, Fiorela busca llamar su atención mediante su balbuceo y movimiento de manos; ambas niñas disfrutan de toda la atención recibida. En la noche luego de pasar una tarde agradable y despedir a sus padres, de nuevo Pablo no duda en ayudar a su esposa a dormir a las niñas, les canta un par de canciones y finalmente es momento de acostarse, un tanto nervioso se pone el pijama con ayuda de se esposa y van juntos a la cama, allí sin saber como actuar se hacen cada uno a su lado respectivo luego de ponerse sus pijamas. Pa

