Entre miradas y risas cómplices juntos se despiden de las niñas para encaminarse al restaurante donde cenaran, la morena se sorprende al encontrar que solo están ellos y no hay más clientes, Pablo la guía a la mesa y le ayuda con la silla, Liliana aún sorprendida se sienta y Pablo pide les sirvan la bebida. -¿Qué pasa pequeña? - sonríe sentándose a su lado - ¿no te gusta el lugar?. -No es eso - responde viendo a su alrededor y recibiendo la copa - es solo que no hay nadie. -Ah es eso - la toma de la mano - lo alquile para nosotros - Liliana se muestra sorprendida - quería que tuviéramos una cita como te mereces, que celebremos nuestro matrimonio de verdad y no como el día que nos casamos - ella entreabre la boca - si mi amor, recuerdo ese día, pero hay muchas otras cosas que no - besa s

