Mientras en Ciudad D Caspian y Sara. se habían instalado en una pequeña y modesta, casa de 2 pisos, dentro de una urbanización, que colindaba a unos metros de la playa, el lugar era un sitio amoblado, con lujos a detalles, a pesar de lo modesta que era, también era acogedora, mucho mas agradable que la gran mansión, y eso a Sara le agradaba, siempre había visto la mansión demasiado espaciosa y muy poco acogedora, en cuanto a Caspian, en sus propias palabras, mientras exista un lugar cómodo, privado y amoblado para cogerse, a su mujer no le importaba lo demás. Ya se había, terminado de instalar, y el hombre ya estaba, acariciándola y besándole, buscando que Sara se excitara, Sara seria de su accionar, demasiado evidente, mientras lo miraba y le decía. —Dijiste, que asistiríamos a una velad

