Caspian al escuchar eso, le dijo. —No debiste provocarme. —Y tú no me debiste dejar necesitada. Estamos a mano aguántatelas. Le dice sonriendo mientras sale del auto. Caspian, la sigue de cerca. Mientras pienso para sus adentros. Debo empezar a controlar mis impulsos. Esta mujer conoce mis puntos débiles. Pero es difícil controlarme cuando se trata de ella. Cuando ambos ingresaron al edificio, en la zona de fiesta. Sara se quedó sorprendida por causa de la decoración. Estaba bien detallado todo. Además de que había muchos tipos de tecnología por todos lados, en ubicaciones estratégicas. La fiesta, además de ser Una celebración también era una forma de promocionar los nuevos productos que iban a ser lanzados dentro de una semana. Los directivos y se lucieron esta vez. Pensó ella satisfecha

