Sara Mira al hombre que iba a balancearse hacia ella y lo detiene diciendo. —¿Podemos dejar esto para cuando regresemos? Le dice sonriendo. Caspian, posa la mirada fijamente a ella y le responde. —Me das ánimo, me provocas y me dejas con las ganas. Y yo soy cruel. —Vamos, cariño, sólo tienes que aguantar hasta la noche cuando regresemos. Ya después podrás hacer todo lo que quieras conmigo. Le dice esto de forma coqueta. Caspian, se le queda mirando. Y responde. —¿Si me dejas en el Estado, en cómo me encuentro? No te puedo prometer, que regresemos esta noche. Es más, no te puedo prometer que te mantengas vestida, en la fiesta. Así que, me das un aperitivo ahora, o te arriesgas a que te desnude en el viaje. —Eso es ser mezquino, Caspian. —¿Pero si dijiste que me prefieres así? De mezquino,

