Antes de que ella se diera cuenta, ya se encontraba acostada en uno de los sillones, dentro del despacho. Caspian, la estaba desnudando, mientras la seguía besando, de forma desesperada. Se había acostado anteriormente con varias mujeres y besado, a un sinnúmero de ellas, pero ninguna tenía el sabor que tenía Sara, un sabor que le estaba gustando cada vez más. Pero en ese momento al bajar la guardia, sintió un fuerte golpe entre sus piernas. Sara le había propinado un rodillazo en sus partes. Cuando logró zafarse de la situación, Sara tomó su celular y corrió. Sin ver atrás hacia su habitación cerrándola por dentro. Mientras tanto, en el despacho Caspian se encontraba aturdido, excitado y con dolores extremos en sus partes. casi no podía respirar por la situación en la cual se encontraba.

