Cap 06

1653 Words
CAPITULO 06 . Narra Stella . Mi mente está gritando que esta es una idea terrible, pero la emoción burbujea y hormiguea por todo mi cuerpo. Cuando nuestros ojos se encuentran, su confianza habitual ha sido reemplazada con aprensión. Sonrío ligeramente y recojo lo que tengo que revisar por la mañana. Caminamos a mi auto y mira alrededor del oscuro estacionamiento. . - ¿Trabajas tarde a menudo? - Sí, aunque solo dos noches a la semana en la oficina. Trabajo mucho desde casa. Se siente solo aquí cuando Jeny se va. - ¿Hay seguridad? - Es un barrio seguro. . Asiente y se detiene delante de mi auto. Empiezo a darle mi dirección, pero levanta una mano. . - Tengo una confesión que hacer, sé dónde vives. . ¡Mi papeleo! Los acuerdos que firmé tienen toda mi información personal. Sus labios se extienden en una sonrisa de medio lado, haciendo que le devuelva la sonrisa. . - Está bien, nos vemos en unos veinte minutos. . Cierra la puerta y me observa alejarme. Debería haber mencionado que hay una nevera abastecida de vino en mi casa y que no tiene que detenerse, pero decido utilizar ese momento para calmar mis nervios. Corriendo a la puerta, voy por la casa limpiando frenéticamente todo de la sala de estar y de la cocina. Decidiendo cambiarme, saco un par de mayas y una camiseta, y sujeto mi cabello en un moño alto. Mi teléfono de la casa empieza a sonar y me acuerdo que mi celular todavía está en silencio. . - ¡Hola! – contesto sin aliento. - Por favor, dime que estás sin aliento por una buena razón. – se burla Lace. - Sí, Max traerá una botella de vino y mi casa es un desastre. - ¡Mierda! ¿Por qué no esperaste hasta después que tu casa estuviera limpia el viernes? ¿Compraste algunas velas? - ¿Por qué habría de hacer eso? Y no planeé esto. Él insistió. - Enciende la vela de lavanda, es relajante. - ¿No es demasiado? No quiero dar una impresión equivocada. – alcanzo las velas de todos modos. - No hay ninguna impresión que dar. La forma en que te miró hoy fue puramente primitiva. Te desea, Stella. - Uf, no digas eso. ¿Hiciste tu reconocimiento? ¿Está involucrado con alguien? - En mi opinión, tendría que ser un idiota completo para invitarse a sí mismo a tu casa solo por una copa de vino si está involucrado con alguien. Definitivamente no está casado. Pero aun así, tengo las antenas fuera y unas cuantas búsquedas en funcionamiento. Parece bastante privado. Dos hermanos y madre que viven en la zona. - Sé todo eso, imbécil. Puede que haya sido yo la que te lo dije. ¿Eso es lo que salió de tu búsqueda de Google? – silencio. Eso no era bueno. - ¿Qué hiciste Lace? – me preparo para cualquier cosa. - Bueno, en cierto modo como que escuché acerca de tus dos grandes reuniones para presentar el plan del proyecto. - ¿Y? - Pasé el resto de la tarde de compras en línea para ti. . Eso es todo. Mi amiga loca está despedida. . - ¿Trabajaste en cualquier cosa para nuestros otros clientes? ¿Qué pasa con las facturas en tu escritorio? - Stella Bella, prometo hacerlo todo mañana. Tenía que conseguirte algo nuevo para presentarte, que no fueran esos trajes tapados. . Mi timbre suena y mi estómago vuelve a ser un aleteo desastroso. . - Me tengo que ir. Mueve tu trasero a la oficina a las nueve de la mañana. Te quiero lista para trabajar. Y quiero que me traigas un montón de café y magdalenas. – camino a la puerta y empiezo a abrir la serie de pernos. - No, jefa. No puedes comer magdalenas para los trajes que tengo. No hagas nada que no haría esta noche con el clandestino CEO. ¡Te quiero! – cuelga antes que pueda gritarle. . Abro la puerta y jadeo. Max está sosteniendo un enorme ramo de tantas flores que llegan hasta mi puerta. El olor de los lirios llena el pequeño vestíbulo e inhalo profundamente. . - Guau, son hermosas. - Solo apropiadas. – afirma y no entra en detalles. . Las llevo a mi cocina, consigo un florero y las arreglo. Max se inclina en contra de mi mostrador y me mira descorchar el vino y servimos dos vasos. Mis ojos se abren con sorpresa cuando capto el nombre del viñedo. . - ¡Oh Dios mío! Es uno de mi viñedo favorito. ¿Lo sabías? - Sí. – levanta un lado de su labio y me mira con humor. - ¿Qué? ¿Como? - Digamos, que es bueno tener una asistente peculiar. - ¿Lace? - Sí, hice que Dana la llamara. - ¿Cuándo? - La semana pasada. - No mencionó eso. Tendré que repensar despedirla mañana por la mañana, entonces. – su rostro se cae y se ve sorprendido. – No te preocupes, encantador. Nunca la despediría realmente. Solo el pensamiento cruza mi mente cuando hace cosas locas como hoy. – le entrego su vaso y empiezo a caminar hacia la sala de estar. . Me siento en el extremo del sofá más cercano a la chimenea y Max me sorprende sentándose justo a mi lado. Su rodilla acaricia la mia y la piel de gallina se eleva en mi piel. . - ¿Qué hizo Lace hoy? . Pienso en lo tonto que parece, pero decido decírselo de todos modos. . - Lace tiene un corazón de oro y pasaría por el fuego por ella, pero nuestra ética de trabajo es muy diferente. Así que, mientras tú y yo trabajamos como esclavos para convencer a tu equipo de que estamos haciendo lo correcto, ella se aseguraba que estuviese vestida apropiadamente. – se ríe y niega. - Gracias a Dios por Dana. Me ayuda con todas mis cosas personales. Se hizo cargo de mi padre también. Es como de la familia. - Es muy dulce. A Lace y a mí nos gustó. - Hay mucho de ella que me gusta. Ha sido increíble. Mencioné que trabajó para mi padre, pero era como si trabajara con él. Sabía lo que estaba pensando, o lo que necesitaba, antes que se lo pidiera. Hace lo mismo para mí. Mi mamá y ella son prácticamente mejores amigas y, cuando él murió, le ayudó a atravesar algunos días oscuros. – sus cálidos sentimientos por Dana son evidentes con cada palabra que dice. - Dana es capaz de leerme así. He tratado de hacer que tome un papel más importante en Sullivan RP, pero quiere cuidar de mí. . Nos sentamos y hablamos durante una hora acerca de nuestras asistentes y lo mucho que dependemos de ellas. Me pregunta otra vez sobre llevar una gran carga de trabajo con una pequeña oficina y le digo que estoy buscando conseguir ayuda temporal para algunos pocos días a la semana. Entonces Lace y yo podremos decidir si necesitamos otra persona de tiempo completo. Se relaja y deja caer su brazo sobre el respaldo del sofá. Sus dedos rozan ligeramente mi hombro. Incluso a través de la tela de mi suéter, mi piel se eriza. Nunca me había sucedido antes. Nunca he sentido este nivel de intensidad en un corto período de tiempo. Mis últimas relaciones progresaron lentamente. Esta es, técnicamente, solo la cuarta vez que estoy cerca de él, pero incluso nuestras conversaciones de negocios han tomado un tono más ligero. Cuando entró en mi oficina hoy, hubo un destello en sus ojos que era nuevo. Su toque se mueve de mi hombro y hace un sendero a lo largo de mi mandíbula a mi barbilla. Nuestros ojos se encuentran. La intensidad de su mirada azul quema dentro de mí. Los dos nos sentamos en silencio, mirándonos fijamente. Algo está corriendo a través de su mente, puedo decirlo por la manera en que su boca forma una línea delgada. . - ¿Max? – susurro, con miedo de romper cualquier conexión que tengamos. - ¿Sí? - Tengo que saber. ¿Estás involucrado con alguien? . La tristeza o decepción, no puedo decir cuál, se extiende en su rostro. Mira hacia otro lado y detiene todo movimiento de sus dedos, tirando de su brazo hacia atrás. . - Mi vida es complicada, Stella. Renuncié a un montón de opciones y a mi libertad personal cuando regresé a casa. Ciertas expectativas aterrizaron en mi plato y se tomaron decisiones difíciles. No estoy orgulloso de algunas de ellas y estoy pagando por eso. - Esa no es realmente una respuesta. - No, creo que no lo es. – no dice nada más. . Mi corazón se desinfla. Sabía que esta era una mala idea. Es un hombre tomado. ¡Jesús! ¿Por qué me importa? No iba a involucrarme con él de todos modos. Asiento con compresión, sin hacer más preguntas. Moviéndome del sofá, espero que reciba la indirecta, esta noche terminó. Su expresión decae, pero se levanta y me entrega su copa de vino, caminando hacia la puerta. Se vuelve hacia mí y la mirada de dolor y confusión me hace querer abrazarlo. Sabía que tenía algunos secretos, pero no seré la otra mujer. Suavemente toma mi rostro y me mira con tristeza. . - Sabes, Bella es la palabra italiana para “hermosa”. Creo que Stella Bella es un apodo maravilloso para ti. Eres hermosa, Bella, diría que más hermosa que cualquier súper modelo. – se inclina y besa mi mejilla y luego desaparece por la puerta. . Escuchó a Lace hoy y piensa que soy hermosa, igual que la chica de la foto. Dos lágrimas corren simultáneamente por cada una de mis mejillas y caen por mi clavícula. ¿Por qué diablos estoy llorando?
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