Richard aprobó el ambiente en el cual se encontraba. Le gustaba lo que veía, pero más le gustaba la mujer que estaba de espaldas a él recostada en una moto. Su loco amigo lo había llevado a Francis Lewis Boulevard, en el norte de Queens, de Nueva York, él habia escuchado que también se realizaban carreras de carros, pero al parecer se había llegado a un acuerdo para prestarse el sitio. El alboroto que escuchaba le agradaba, este también había sido su mundo. Los edificios a su alrededor en su mayoría parecían deshabitados, pero sabía que el vecindario era un poblado.
Habian algunos pilotos en la pista fanfarroneando sus habilidades, otros en grupos exhibiendo sus nuevas adquisiciones, el lugar de las apuestas estaba aún más repleto, en el, se alzaba un cartel grande con el nombre o seudónimo de los pilotos. Para su deleite hoy serían carreras mixtas. Esto era una señal del destino, definitivamente era buen agüero. Veía en este negocio rentabilidad.
Había ido allí y no con su moto personalizada, no sabía si lo reconocerían, pues llevaba un pasa montañas negros, se había cortado un poco la barba y vestía lo más normal posible, pero eso no ayudo a que no atrajera la atención hacia su persona, y si, quizás no trajo la moto más sencilla. Una RW modelo 2018 con 194 caballos de fuerza que podia llegar a una velocidad máxima de 318 km/h. Con una aerodinámica increíble, esa moto era muy rápida. Diseñada exactamente para carreras. Era una moto fabricada por su empresa, jamás se montaría en algo que fuera de la competencia. Muchos se acercaron adorando la belleza que tenía como motor.
-- ¿Donde está tu chica? -- le pregunto a Joseph pinchándolo. Mientras que por su periferia admiraba a ciertas bellezas y no, no se refería a las mujeres. Sino a esas maquinas, parecía una exhibición.
-- Llegará en unos minutos... ¡Ah! Mira, ahí viene...-- señaló a su derecha.
Richard giro su cabeza y vio a un grupo de motorizados detenerse cerca de ellos. El lugar aunque se encontraba repleto, curiosamente esa zona había estado vacía, al parecer quien era constante en este tipo de eventos tenía su espacio reservado. No se esperaba menos, uno de ellos según le contó Joseph era un "socio" se prefunto si Joseph también era uno de los famosos socios. Los miro detenidamente, su vestimenta era parecida a algunos grupo que ya estaban allí...y —Wow— se asombró al ver a más de cuatro chicas llegar en motos. Eso sí que era sexy, en todo su arte. Las reparo a todas, aprobó que no vistieran casi desnudas como otras chicas que se encontraban allí. Pero, su mira se posó en una en particular, cuando esta se quitó el casco y se acomodó el cabello corto, una rubia, con un cuerpo impresionante, vestía de cuero y botas militares. Tenía todo donde tenía que estar, no pudo ver el color de sus ojos por la distancia ni distinguir del todo su rostro por la maldita vista, pero lo que vio lo dejó descolocado.
-- Dime que la tuya no es la rubia -- rogó a su amigo.
Joseph río fuertemente.
-- Eh, si-- se burló.
-- ¿Quieres hacer un trío?-- propuso guiñandole un ojo.
-- ¡Claro que no! Idiota. Y no, no es la rubia. Es la morena con cabello rizado.
-- Oh...-- miro a la morena que supuso era de origen latino por sus curvas y cabello. Las morenas siempre eran mejor, pero el se inclinó por la rubia.
-- Son Mexicanos-- le explicó Joseph.
-- No me interesa hacerme amigos de ellos, te lo advierto de una vez.
-- Nah, ni siquiera saben dónde vivo o trabajo. Para ellos soy solo Jos, así que, ponte un nombre sino quieres ser buscado por Google.
-- ¿En serio? ¿El diminutivo de tu nombre? Uy, vaya creatividad.
-- Fue lo que se me ocurrió en el momento -- se defendió.
-- Como te conozco y se lo idiota que puedes llegar a ser, mi nombre es... Jack. Pero no creo que se coman el cuento ¡Hello! -- se burló-- Estamos en el mundo automotriz, esta gente es fanática de las motos y yo soy el mayor empresario del mercado ¿No crees tú que ya saben quién soy? Hice una publicidad yo mismo en uno de los lanzamientos y... normalmente voy a carreras profesionales ¿Te da alguna idea?
-- ¡Oh! No pensé en eso -- comento rascándose la barbilla-- Error mío, pero con todo eso, tu estás aquí-- señalo lo obvio.
-- Toda mi vida he asistido a carreras clandestinas -- bufo Richard-- ¿De donde crees que saque esta pasión? Me extraña, amigo.
Joseph rio.
Pareció eterno el momento que aquel grupo se acercó a ellos, la mirada de Richard volvió a fijarse en la rubia. Ella a su vez miraba hacia el cartel de las apuestas con una sonrisa que a él le pareció hermosa.
--¡Ya viste! Te lo dije, esperan que gane -- la escucho decir en en español con un acento bastante particular a la Morena de Joseph.
Richard miro el tablero que se alzaba sobre todos para que así lo pudieran ver, en este aparecía varios vs. Se preguntó cual sería ella. Volvió a mirarla. Ellos ya estaban enfrente de él saludando a Joseph y lanzándole miraditas de curiosidad a él.
-- Ey, hermano ¿Quien es el tipo?-- preguntó uno de los hombres en Inglés.
-- Mi amigo...
Ya se las va a embarrar penso Richard.
-- Jack, si, él es Jack... quise traerlo para que lo conocieran.
Richard recibió una segunda inspección, esta vez de todo el grupo. Luego de unos segundos, volvió a hablar el que al parecer era el líder; Un hombre alto con cuerpo musculoso adecuado, piel un poco bronceada, cabello castaño pero a los lados lo llevaba rapado y ojos inquietantemente grises, y su una barba finamente cortada.
-- Soy Carlos -- le tendió la mano-- Estos son los demás chicos que compiten en las carreras-- señaló a su grupo. Pero los que Richard quería era saber el nombre de la rubia. Pero no los presento, ellos solo saludaron con la mano y otros con un gesto de cabeza. Él respondió igual.
-- Si quieres apostar hoy, estarán corriendo dos de mis chicas -- señaló a la Rubia que lo tenía cautivado y a la Morena impactante de Joseph.
No sé sorprendió el hecho de que las chicas corrieran, ellas tenían ese aire, sería idiota subestimarlas solo por ser mujeres bellas.
La Morena salió del grupo y se acercó a él estirando su mano.
-- Ganaré, soy Rebeca -- dijo guiñandole un ojo.
--¿Que haces coqueteandole a mi novia?-- se quejó Joseph.
-- No hice nada -- le soltó la mano inmediatamente y por instinto se alejó y las alzo en plan conciliador.
-- ¿Que haces coqueteando con él?-- le gruño Joseph a Rebeca.
Ella rio y lo abrazó.
-- Cariño, trato de cazar un nuevo patrocinador y este se ve que tiene buena lana -- lo besó en los labios-- Además, ¿Imagino que es tu mejor amigo? -- la vio susurrarle algo en el odio, debio de ser algo muy gracioso ya que Joseph soltó una carcajada mirándolo, imaginó que el chiste fue sobre él.
-- Annabelle, voy en la primera corrida -- dijo la Rubia en español sin acercarse, solo lo dijo sin intención de saludar como Rebeca. La vio sacar un tapabocas n***o y colocarselo, tapando ese precioso lunar n***o por encima de sus labios. Ella volvió a mirar el tablero chocando sus dos manos enguantadas como quien se a lista para una pelea. Puedo distinguir un par de ojos cafe oscuros. El tapa boca ocultaba parte de su rostro, el cabello corto también tapaba una cantidad de este. Pero aún así le pareció hermosa.
-- Jack...-- dijo, luego recordó que ella ya sabía su nombre. Idiota.-- ¿Puedo estar seguro de que mi dinero estará a salvo contigo-- pregunto con una sonrisa que él dabia rompía corazones.
Sexy— pensaron las mujeres del grupo.
-- Nunca he perdido -- lo miro. Richard pudo distinguir en sus ojos la diversión.
-- Daré todo hoy por ti...
Un silbido colectivo lleno de burlas lo hizo mirar a Joseph. le resulto muy molesto de parte de ellos.
-- Apuestalo todo -- le guiño ella.
Oh, le acaba de guiñar un ojo ¡Rayos! Eso era sexy.
-- ¿Que esperan?-- de pronto exclamó Carlos-- ¿Vayan a trabajar? ¡Hoy es día de hacer dinero!-- rio encantado.
El grupo se dispersó a excepcion de Anabelle y Rebeca.
-- Entonces...-- volvió a hablar-- Rebeca ya parale, eh. --Rebeca dejó de besar a Joseph soltando un gruñido. -- Espera por lo menos a que te busque una habitación.
-- Ya... ya -- hablo Joseph tranquilizando a su novia-- Hablemos de negocios, para eso estamos aquí.
-- Tengo a varias chicas, pero quizás se mejor ir y examinar la variedad que hay aquí-- propuso Carlos abriendo sus dos brazos.
Richard, ya había echado a andar su radar desde que llegó. Examinando todo con detenimiento, no estaba solo aquí para divertirse, estaba para sacar buenas ideas. Era algo así como el mejor recreo para dar paso a la imaginación. Además, se había encontrado con la grata sorpresa de que dos de sus empleados del área de diseño se encontraban allí. Los había visto y los había saludados, ellos al principio se pusieron nervioso pero luego se relajaron y le dieron consejos a Richard de por quién debía apostar. Ahora que lo recordaba, también habían mencionado a Anabelle.
-- ¡Vamos!-- casi grito Rebeca.
-- Tu chica si que tiene energía, eh.-- molesto a su amigo, este bufo.
-- Celoso.
Celos tenía él de esa cosa negra que llevaba Anabelle. 《Quisiera ser tapa boca para cubrirte toda esa boca"》 Se rio de sus propios pensamiento.