CAPÍTULO 6

1984 Words
Noto que ella lo miraba. Eso le gustó. Quería decir que estaba interesada. Empezaron a caminar por el lugar, mirando meticulosamente a su alrededor. Carlos le presento a muchas personas, Richard solo se grabó los nombres de quienes le parecía importantes. Se concentro en su trabajo y en objetivo de su estadía allí. Así pasaron un largo rato, charlando, hablando de motos, de las carreras, de los posibles ganadores y del dinero que les dejaría si sus pilotos ganaban. Eso lo preocupó un poco. Él mejor que nadie sabía lo que esta gente podría llegar a planificar para ganar una carrera. Miro a la bella Annabelle. -- La Anabelle de la película es castaña-- ella lo miro un poco sorprendida, pero su reacción se fue rápidamente reemplazada por una seria. -- Ah... no sabes lo macabra que puedo llegar a ser -- comento. Una lástima no poder contemplar esa sonrisa— pensó Richard muy decepcionado. -- ¿Si?... Quizás esta noche tenga sueños con una Anabelle rubia debajo de mi cama -- la miro provocativo. -- No parezco en sueños, sino en pesadillas -- contra ataco sin sonreír. -- No creo que sean pesadillas si estás tú allí -- volvió al ataque seductor. Ella lo miro a los ojos. -- ¿Ah, no? -- No, sería algo más-- comento acercándose a ella-- ¿Es una especie de protección anti besos eso que llevas puesto? Es molesto-- se quejó. La escucho reírse. Le gustó que ella perdiera un poco de su frialdad. -- No. Pero ya que lo dices, podría usarlo por ese motivo también ¿Querias besarme Jack?-- Siguió mirándolo con las manos en las caderas en una posición muy d*******e. 《Exquista》la saboreó en su mente. -- Más que besarte, yo diría que debotarte... -- su voz salió un tanto ronca. Esa mujer lograba encender sus motores. La miro detenidamente para ver su reacción. Ella simplemente alzo una ceja. -- Ups, me encontré con el lobo feroz -- se burló cruzándose de brazos. -- Parece que la aterradora Anabelle salió de la casa y se perdió en el bosque. -- Doy gracias a Dios que existe el GPS y el lobo no me comerá. -- No hay señal en mi bosque -- sonrio-- Ni cazadores ¡Me los comí a todos!-- gruño luego de decir esto. Entonces ella no agunto más y soltó una carcajada. A Richard Le supo a cielos y tormentas, Como un huracán contenido. Algo pasó por su mente, hasta ahora no se había dado cuanta que toda su charla la habían hecho en español, él inició a preguntarle en inglés pero ella le respondió en español, eso le causó curiosidad, no se dio cuenta que automáticamente el había cambiado al español. -- ¿Con quién dejas tu moto?-- pregunto un tanto preocupado. Ella lo miro un poco suspicaz. -- Uno de los chicos se encarga de ella, sabemos cómo funciona esto, por eso no dejamos desprotegida a ninguna. Eso lo tranquilizó. -- Entonces... ¿Puede quitarte el tapa boca? --No-- el no dejo pasar por alto su cambio brusco-- El humo le hace daño a mis pulmones, esto ayuda un poco a minimizar que se filtre. -- ¿Tienes alguna enfermedad? -- Bueno... esto ya se esta tornando personal. No has preguntas que no quiero responder, solo lograrás que te responda mal -- con eso dio por terminado el tema muy seria. Ella era feroz, d*******e y ruda. Típica busca problemas. Y eso para Richard era... era.. ¡Dinamita! La vio caminar hasta Carlos y luego irse. -- Ya va a empezar la primera carrera -- le comento su amigo. --¡Rayos! No aposté. -- No te preocupes, lo hice por ti, así que me debes. Hubo gente que se subió a sus motos y salió a la pista, otras se acercaron al inicio de la partida y todos los que quedaron sacaron sus teléfonos celulares. -- Por toda la carretera hay gente grabando para trasmitir en vivo la carreras-- le informó Joseph. -- Esto podría filtrarse a internet ¿sabes? -- No, hay control absoluto con esto, al parecer fueron contratados los mejores. Cuando termine de trasmitir en tu teléfono no quedará nada, ni siquiera puedes grabar sobre el en vivo. -- Vaya... me interesa este programador ¿Lo conoces? -- Nadie lo conoce. -- Vamos a ver a Anabelle. -- La veremos por aquí-- señaló su celular. -- No. Vamos a inicio de partida de la carrera-- exigio iniciendo su camino. Joseph suspiro y lo siguió. Que cosa más sexy era esa mujer subida en su moto lista para iniciar una carrera. En el fondo tuvo un poco de temor, siempre estaba el riesgo de sufrir un accidente. Confiaba en que ella era una experta en este área. La gente a su alrededor empezó a dar voces diciendo el nombre de sus favoritos. Anabelle estaba compitiendo no con una mujer sino con un hombre y al parecer las féminas del lugar lo daban todo por su género. -- ¡Esto parece la guerra de los sexos!-- grito Joseph emocionado-- seré mujer porque le voy a mi Anabelle. Richard no sonrio ni miro a ningún otro lado, su mirada estaba centrada en la rubia que le sonria a su fanaticada. Una mujer se acercó a los competidores, era una morena de pelo corto con vestimentas bastantes llamativas y poco abrigada, en su mano llevaba un megáfono. A Anabelle la separaban dos metros de diatangia de su contrincante. La Morena del megáfono se paro en medio de ellos sobresaliendo un poco más para poder ser vista por los espectadores. Ella alzo el brazo derecho y con un movimiento brusco cerró la mano en un puño. Richard se sorprendió un poco cuando todos se callaron. La chica abrió sus piernas en una pose de autoridad. --¡Azucar!-- grito a ritmo, para su asombro los demás también gritaron lo mismo e inmediatamente una canción latina comenzó a sonar. --¡Ella es Celia! Y siempre que dirige las carreras entona una canción de Celia cruz -- le comento Joseph. Miro a su alrededor donde varias personas bailaban la misica tropical. De locos. Penso Richard. La canción paró y la Morena llamada Celia volvió a hablar. -- ¡Agarren sus pantalones que esto va a empezar!--nuevamente la gente empezó a gritar-- A mi derecha ¡Anabelle! ¡La famosa reina de Queens! -- ¡Esa es mi chica!-- Richard miro hacia el lado de Joseph, era carlos quien se les había unido y soltaba silbidos hacia "su chica". Rodando los ojos y sin importarle si él tenía algo con Annabelle o no volvió a mirarla. -- A mi izquierda ¡Batman! El caballero de la noche de Queens!-- Las mujeres como siempre de traicioneras ahora silbaban al dichoso Batman, que más bien, ahora que lo reparaba le causo gracia que su moto fuera negra con una pegatina de un murciélago, y todo él iba de n***o. Aprobó su estilo. Lo cierto era que junto a Anabelle se veían sincronizados, como si fuera algo planeado. Como Batgirl y Batman. Mentalmente tomo nota. Pero no le hacía gracia verla emparejada. --¡¿Quien ganará?! ¿Hombre o mujer? ¿La reina o el caballero?-- la morena hizo un recorrido visual apuntando con el dedo a la m******d en una posición inclinada-- ¡Lo sabremos en la pista! El bullicio aumentó. La directora de la carrera sacó un trapo rojo de su bolsillo y se coló en medio de ambos corredores. Richard vio a Anabelle coger el casco mirar hacia donde se encontraban ellos, hacer un guiño y colocarselo de una manera que le parecía sumamente sensual. -- No tengo necesidad de recordarle las reglas, ya las saben... Así que ¡Motores! -- anuncio. Ambos competidores hicieron sonar sus motos acelerando. -- Cariño, estás a tiempo de salir de la carrera no tienes oportunidad ante mi -- le grito el chico Batman a Anabelle. -- ¿Estas loco? ¿ y perderme la oportunidad de que las feministas hagan de ti un desastre? Que una chica te gana es alabanzas para ellas. -- Uno.. -- grito Celia con el brazo alzado agarrando el trapo rojo ellos volvieron a acelerar -- Dos... -- Otro acelere-- Tres...-- bajo de forma rápido y brusca el trapo rojo. Ambos corredores salieron disparados en la carretera a la velocidad del Rayo. Richard sintió que su corazón daba dos saltos involuntarios. --¡Bro! ¡Vamos a ganar dinero!-- grito Joseph agarrandolo de los brazos, Richard se safo de inmediato mirándolo ceñudo. -- Se te está pegando lo callejero-- le reprochó. Joseph solo rio-- Cuidadito y se te sale algo así en una de las juntas. -- Nah, se como y donde comportarme bien. -- Más te vale, pareces un crío ¿Ya no pasaste por tu adolescencia? Ordena tus hormonas -- le espeto. --Tan amargado como siempre. -- Tan infantil e inmaduro como siempre-- contra atacó. -- Viejo ponsoñoso. -- No voy a entrar en tu jueguecito ¡Respetame! ¿Sabes que puedo hacer que te despidan?-- amenazó. Joseph cambió rápidamente y usó la mejor estrategia para calmar a su amigo. -- Jefe, solo bromeaba no se lo tome a mal. Relájese...-- mire a su alrededor-- señaló todo-- Disfruta ¡Y deja de ser tan amargado! -- le grito esto último antes de salir corriendo. Richard gruño fastidiado. Fue tras él, pues no conocía a más nadie aunque muchos se interesaban en buscarle conversación. -- ¡Ey! ¡Jack!-- lo llamaron. Al girarse se dio cuenta de que era carlos este iba acompañado de tres hombres -- Ven, te presento a un amigo y socio. Richard se acercó curioso. -- Ren, Te presento a Jack -- lo señalo-- Es un amigo que está interesado en conocer y hacer negocios. Ren le tendió la mano con una sonrisa que a Richard no le reaulto nada amigable. -- Siempre ando en busca de conocer personas nuevas e interesantes-- comentó Ren sin dejar de sonreír. Ren, era un hombre ya entrenado en sus cuarenta y tanto, observó Richard. Estaba entre 1.60 y tanto en altura, bastente bajo para Jack, se notaba que le hacía falta un gimnasio y pelo, sus dos entradas en la cabeza le indicaban que pronto quedaría calvo. Era un hombre blanco de ojos cafe oscuro y rostro normal. Parecía una persona común. -- No tengo nada de interesante -- respondió Richard. Ren rio soltandole la mano, luego señalo a sus dos acompañantes. -- Estos son mis dos hijos; Thomas y Santiago -- Soy Santiago-- saludo uno. -- Y yo Thomas-- este le tendió la mano, pero al soltarla Richard sintió un roce bastante extraño. Lo miro ceñudo y para nada agusto con esas confiancitas. Thomas era más alto que su padre, y curiosamente apuesto, a diferencia de su progenitor. Piel Blanca, ojos cafe oscuros, pestañas largas, cabello castaño, y hasta se le notaba de que hacia ejercicio. Su hermano Santiago también lo era, pero donde Thomas era más limpio, santiago era algo más brusco, mas osco y desaliñado. -- ¿Que tal el ambiente? -- preguntó Ren. Richard dejó de mirar ceñudo al atrevido Thomas y miró a Ren. -- Genial, me gusta ¿conoce las carreras en Deteoit? Normalmente son de autos, pero las de motos en los últimos años se hicieron más conocidas. -- ¡Detroit! Quien las organiza son este grupo... --Los Detroit Kings-- dijo Carlos-- fue el año pasado con mis chicos, hicimos algunas apuesta pero no corrimos. Ren lo miro pensativo. -- Vaya... no me digas ¿que tu corres allá?-- inquirio. -- Tengo tiempo que no voy, pero si, algo hago. Conozco a los organizadores. -- Oh... -- Ren cambio inmediatamente a una postura más interesante-- No me digas ¿Sabes que? Te invito el próximo viernes a compartir nuestra zona y así podremos charlar más-- ofreció con entusiasmo.
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