La comida con los ahora nuevos socios fue un éxito, aunque por otro lado el señor Anderson estaba que ni lo calentaba el sol, ¿por qué? Porque uno de los nuevos socios no dejaba de mirarme, lo cual yo no le di importancia.
- ¿Todo bien jefe?- le pregunté tomando su brazo
- Si- me respondió muy serio. Y volvió a ser el de antes, este hombre me va a volver loca con tanto cambio de humor
Entramos al carro sin decir una sola palabra, yo sólo iba mirando por la ventana cruzada de brazos, porque en verdad no entiendo esa actitud, y sus celos, sólo soy su asistente, no algo más. Llegamos a la empresa y aceleré mis pasos hasta el ascensor, apreté el botos para que se abriera, entré y antes de que se cerrara, él me alcanzó, entró y me dio la espalda ¿en serio? ¿Va a seguir con esa conducta infantil? Llegamos al piso él salió primero y se encerró en su oficina azotando la puerta. Yo solamente estaba esperando la hora de salida para irme a mi casa y descansar.
- ¿Dónde diablos te metiste todo el santo día? – me dice Ximena sacándome de mis pensamientos y no se le veía nada contenta
- (tomé un suspiro) Salí de compras con la señorita Daniela y al llegar me tenía que ir a una comida importante con el jefe
- Ahora que lo dices, luces bastante guapa- dice de forma picara – y hasta que por fin el ogro del jefe te llevó a una de esas comidas desde que entraste- eso lo dijo en voz baja
- Lo sé, y tenía que estar muy presentable- le hablé de la misma forma
- ¿Nos vamos?- ¡Dios! Este señor me hará que me dé un infarto, las dos pegamos un brinco del susto por su aparición repentina
- ¿A… donde?- le pregunte muy confundida
- Quiero que me acompañe a una cena que tengo con otro accionista
- Pero no lo vi en su agenda- le dije mientras lo miraba por si se me había pasado
- No lo está, me acaba de llamar- dice sin mirarme, así que sin decir más me levanté de mi lugar y tomé mis cosas, otra vez.
Ambos bajamos por el elevador mientras me despedía de lejos de Ximena que presenció todo, que pena, nos subimos en su carro y empezó a manejar, no entiendo por qué me lleva a esta cena, si luego no le gusta que otros me miren con el de la tarde, es más bipolar que mi madre. La que me hizo un drama por no haberme ido con ellos a Tennessee, pero al final se resignó.
Llegamos a la dichosa cena, pero antes de entrar, el señor Anderson estira su brazo para darme su saco, y entendí muy bien el mensaje, así que lo tomé sin decir nada y me lo puse, Dios, que celoso es. Una mujer de buen cuerpo nos recibió para llevarnos hasta la mesa donde se encontraba ese accionista, y como era de esperarse, me miro de una forma coqueta a lo que a mi jefe no le pareció. Insisto ¿para qué me llevó?
- Anderson, que bueno verte, hombre- el tipo lo saluda de forma muy amigable mientras le da un abrazo
- Lo mismo digo, Anthony- mi jefe no está muy contento que digamos, pero disimula.
- ¿Y quién es la linda jovencita que te acompaña?- le pregunta con una sonrisa atractiva y no pude evitar sonrojarme a lo que mi jefe se dio cuenta de ello respondiéndole
- Ella es Candy Taylor, mi asistente personal- dice mientas me toma del brazo para evitar que nos tomemos de las manos en forma de saludo
- Pero sí que es muy guapa- dice entendiendo el mensaje y los tres tomamos asiento.
El resto de la cena, estuvo muy tranquilo, después de la escena de celos de mi jefe, su amigo no me volvió a insistir nada, nos retiramos del lugar, el señor Anderson, me dejó en mi casa, no se despidió de mí, así que yo tampoco lo hice, salí de su carro, y camine hasta la puerta de mi casa, sin ni siquiera voltear, sólo escuché el ruido del motor como se iba alejando. Me puse mi pijama, y me fui a dormir, estaba muy segura que mañana estaría de mal humor. Así que mejor a descansar y no pensar en más.
Narra Edward
El día de ayer, la señorita Taylor se veía encantadora recién levantada por la cruda que traía, aunque también fue divertido verla así, yo en cuanto la dejé en su cama no me atreví a ponerle una rompa más cómoda, así que la dejé con la que tenía puesta, se veía tan hermosa vestida así, pero hoy regresó a su vestimenta de siempre, no me molesta que vista así, y cada vez que viene Amber a verme, no deja de criticarme por qué la contraté, que no le hubiese importado que contratara a una mujer más atractiva, lo que me molestó demasiado, también no había tenido la oportunidad desde que llegó a trabajar, a una de las comidas con accionistas, porque siempre Amber estaba fastidiando que ella era mejor presentable que Candy, así que esta vez di el atrevimiento de pedirle que me acompañara esta vez, ella no lo podía creer, me encerré en mi oficina hundido en muchos pendientes que tenía, y preparar la junta que tengo en unas horas más.
De nuevo vino a visitarme Daniela pero esta vez sólo estuvo menos tiempo, pero muy cariñosa.
- Hola mi Edward- dice de forma seductora y como no emocionarme si esta mujer es muy sensual
- Hola, mi bella Daniela- la abrazo y comenzamos a besarnos, ella es muy apasionada
- Me gustaría hacerte mía en este momento, pero yo…- ella me interrumpe dándome un beso corto aun abrazados.
- Lo entiendo, sé que estás muy ocupado - dice y toma asiento. Estuvimos platicando por 15 minutos, la acompañé mientras reíamos, me despedí de ella con un beso en la mejilla.
Puede ver por un momento a la señorita Taylor, muy concentrada, me encerré de nuevo en mi oficina y a preparar unas cosas que necesito para la junta. Ya era la hora de presentarme cuando se acerca a mi Candy un poco nerviosa.
- Señor Anderson- dice un poco apenada
- Dígame señorita Taylor- le digo de manera amable.
- Me preguntaba se me dejaba salir con una amiga a comprar algo que necesito y le prometo que estaré antes de las tres de la tarde- dijo más tímida que hace un momento
- Está bien, pero no tarde tanto por favor – le dije con una sonrisa y pude ver un brillo en sus hermosos ojos
Entré a la sala de juntas ya con los accionistas esperando a dar inicio, les expliqué que todo marchaba bien en la empresa, y que pronto tendría proyectos nuevos para un futuro no muy lejano, estuvieron conformes con mi decisión. Media hora después terminó la junta, aún faltaba mucho para la comida que tengo con los posibles nuevos socios, y la señorita Taylor aún no ha llegado, lo que me pregunto ¿A dónde habrá ido y con quién? Lo que si se es que andaba muy ansiosa por salir.
Ya eran dos y media de la tarde y escuché las puertas del ascensor abrirse, espero que sea ella, para que no se nos haga tarde para la comida. Al salir la veo sentada y… ¡No lo puedo creer! Esta vestida y peinada diferente, esta guapísima, digo, no es que no lo sea, es sólo que, es sólo que con ese cambio de imagen lo resalta aún más, así que la interrumpí para irme con Candy a la comida.
- ¿Señorita Taylor?- Realmente esta guapa
- Si, ¿dígame? – me responde de forma profesional pero creo que intentó sonreír
- Em, este… ¿nos vamos?-le pregunte algo nervioso, esperen… ¿YO? ¿NERVIOSO Y CON UNA MUJER?
Salimos de la empresa, para dirigirnos al lugar de encuentro con los posibles socios, llegando al lugar un joven nos atiende y nos lleva hasta la mesa, y algunos de los invitados ya habían llegado, saludamos y esperamos a los demás.
Pasa la tarde y veo que uno de ellos no le quita la vista a Candy y eso me pone molesto, y no sólo eso, sino que se pone a platicar con ella, y ella no se niega ante eso, - demonios- (digo entre dientes para mí mismo) una vez que terminamos, ella me tomó de brazo para preguntarme si todo estaba bien, yo le respondí que si de manera muy serio, salimos y subimos al carro y no dijimos nada durante el camino, podía ver que estaba muy molesta por mi actitud, pero no me gustó para nada que le estuvieran cortejando y delante de mí. Al llegar a la empresa ella se bajó muy rápido casi corriendo para tomar el ascensor, pero también me apresuré y la alcancé, seguíamos en el mismo plan de no decir nada, llegando al piso, salí antes que ella y me encerré en mi oficina, no entiendo por qué me pongo así de celoso con ella, digo es muy hermosa, pero es sólo mi asistente, además no creo que ella se fije en mí, sabe que soy un mujeriego y tengo un noviazgo con Amber.
Una llamada me saca de mis pensamientos y puedo ver que es mi amigo Anthony.
- Hola amigo- le saludo un poco serio
- Brother, ¿Cómo has estado?- dice muy alegre
- Bien gracias- dije en medio de un suspiro- ¿A que debo tu llamada?
- Te quería invitar a una cena, para hablar de negocios- dice ya un poco más serio
- Bien, llevaré a mi asistente- le dije sin tener más opciones de ir a verlo
- Perfecto te veo en un rato, en el restaurante de siempre.- dijo y colgué, me arreglé un poco y salí de la oficina, vi a Candy platicando con Ximena, así que, sin que lo notaran, las interrumpí y7 vi que pegaron un pequeño brinco en sus lugares, casi me rio de verlas así. Le dije que nos fuéramos, pero ella no comprendía, me preguntó confundida a donde, le dije que a una cena con un socio, revisó mi agenda para ver si estaba apuntada, yo le dije que no lo estaba, que este socio me acaba de llamar, así que tomó sus cosas y nos dirigimos hacia el ascensor.
Llegamos al restaurante y Anthony ya nos estaba esperando, lo saludamos, pero notaba que se comía a mi asistente con la mirada y como le coqueteaba, así que evité que se dieran la mano. Estuvimos platicando de nuevos proyectos, después de un buen rato ahí, era la hora de irnos, llevé a la señorita Taylor a su casa, ninguno dijo nada, otra vez, durante el camino, llegamos y ni adiós le dije, ella igual no se despidió de mí, arranqué mi carro y me fui de ahí. Dios mío, no entiendo por qué me pongo celoso con ella. No puedo estar enamorándome de ella.