Algo en mi interior me decía que Iván estaba tramando algo muy malo. —¿Salvar tu vida? ¿A qué te refieres con eso? Tú ya estás muerto, deberías estar en el infierno —Como te dije, yo no vine solo, me trajeron, tengo una deuda que pagar, y el señor del infierno me envió para que la pague. —¿Con la sangre de mis hijos? —Ay, Miriam, mi querida Miriam, tus hijos corren más peligro cerca de aquéllos en quienes confías, que cerca de mí. —Si tú supieras quien es Lol en realidad, o las cosas que ha hecho Salvador para protegerla y para mantenerla con vida durante siglos, ¿A caso crees que solo yo, soy capaz de las peores aberraciones? Y Maximiliano, ¿Crees que en realidad no es capaz de matar una mosca? —No vas a conseguir hacerme dudar de Maximiliano. —Yo no te quiero hacer dudar, solo tie

