Las clases de la mañana terminaban. Andrew cogió su celular y le subió el volumen. Mientras salía, recibió una llamada de Héctor. —Hola— saludó el bicolor. Su voz se escuchó algo extraña, incluso feliz por la llamada. Sus amigos lo quedaron mirando. —¿Vas a almorzar?. —Sí— le dijo Andrew—Voy camino al comedor con los chicos. —¿Les dijiste lo de la noche?— preguntó Héctor. —Sí, ya les dije. Nos veremos a las ocho y media en el pasillo. —Bien. Llámame sí necesitas algo. —Está bien— dijo Andrew. Cortó la llamada. —¿El novio estaba preocupado?— bromeó Liam. —No es mí novio— le dijo el bicolor— Sólo es mí compañero de habitación. —Pero se preocupa mucho por ti— dijo Paris—No cierres las puertas ante nadie. —¡¿Es una broma?!— rió Andrew— Chicos, hello, están hablando de Héc

