El día de la fiesta llegó. Los candidatos fueron conducidos, junto con los demás invitados, a uno de los claros del bosque, el cual era bastante amplio. Ahí colocaron varias mesas y sillas, donde se sentaron los nobles de la Corte, los cuidadores de los candidatos y otros invitados. Pero Aurora hizo sentar a los muchachos en una sola mesa circular, la cual tenía cinco sillas iguales. Y mientras ocupaban sus asientos, la joven monarca les dijo: - Hoy decidí organizar la fiesta de la reconciliación ya que estoy segura de que, al haberlos encerrado a los cuatro en una habitación por una semana, seguro tendrán sus corazones adoloridos. Espero que, con esto, logre aplacarles el rencor y lo vean como una segunda oportunidad para redimirse de sus malas conductas. Ahora compórtense y evi

