—¡Arrgh...! Suzy gritó frustrada, corrió hacia Samantha e intentó abofetearla. Los ojos de Samantha brillaron ligeramente y, con rapidez, se escondió detrás de Ethan. La mano de Suzy, sin embargo, aterrizó directamente en el rostro de Ethan, que no logró esquivarla a tiempo. "¡Paf!" La escena pareció congelarse. El rostro atractivo de Ethan se cubrió de escarcha, como si un demonio se hubiese llenado de horror de repente. Suzy quedó atónita. Al ver claramente cómo aparecía la marca de cinco dedos en el rostro de Ethan, se llenó de pánico. —¡Ethan, lo siento! ¡No fue mi intención, de verdad! Yo… ¡yo quería golpear a esa perra! ¡No quería golpearte a ti! Samantha salió de detrás de Ethan, acariciando suavemente su rostro hinchado. Su carita se frunció, fingiendo preocupación: —Ay,

