Cap. 2 Noche de bodas.

1363 Words
Mi hermano me entrega a él, yo le sonrió él me mira fijamente no se descifrar esa mirada, me pone nerviosa, no es la misma mirada que me da siempre llena de ternura, amor, deseo, esa mirada que me desarma esta es diferente no sé si por el lugar donde estamos, que es una mirada profunda, pero sería, sin emoción. El cura realiza la ceremonia, todo parece ir perfecto, mi familia la más feliz ya que no solo han resuelto su problema económico, sino que ahora se sienten parte de la raleza ya que al unirme al hombre que me eligieron me convertí en la Duquesa de Beaufort. —Maeve, es hora del baile nupcial, ¿Qué haces aquí? Y ¡bebiendo! —Mi madre me susurra. —Estoy celebrando mi boda madre ¿no es eso lo que querías? Que estuviera feliz y celebrando. —No es digno de una Baskerville, jamás has bebido y puede hacerte daño, ven ve con tu esposo que todo mundo los está esperando. —Bien iré y lo hago para me dejes en paz —Me zafo de su agarre y voy en busca de mi amado esposo. —Es hora de que iniciemos el baile, no sé si te informaron, pero ese es el protocoló, los novios somos los que debemos iniciar —Me acerco a él y le informo. —Si ya me habían informado, solo que no quise interrumpirte estabas degustando tan feliz tus bebidas, no pensé que una señorita de tu clase acostumbrará a beber tanto —Me dice y quita de mis manos la copa de vino que aun llevaba conmigo. —Jamás había bebido una copa entera, mi madre solo me permitía pequeñas probadas. —Entonces ni una copa más, te hará daño y no quiero quedar en vergüenza, anda vamos a iniciar el baile —Me dice en tono serio y demandante, nunca me había hablado así desde que lo conocí, había sido amable y tierno. Nos posicionamos en medio del salón para comenzar el baile, todas las miradas están en nosotros, yo me siento confundida por cómo me acaba de hablar, pero él me da una sonrisa al ver mi rostro confundido y eso me regresa la tranquilidad. —Tendré que seguirte, jamás he bailado solo había visto los bailes cuando mi padre me tenía como pate del servicio —Eso me sorprende y da pena por él. —Pero ¿Cómo tu padre te tenía como un sirviente? —No puedo evitar preguntar. —¿No te lo dijo tu familia? Hasta antes de su muerte, yo solo era parte de su servicio, nadie siquiera sabía que él era mi padre, espero eso no te horrorice y te haga sentir aún más vergüenza ante tus amistades —No sé porque me dice eso, si yo jamás le he dicho nada sobre su origen. No le digo más ya que comienza a sonar la música, yo comienzo a moverme y le voy indicando que debe hacer, es muy ágil y pareciera que me mintió, ya que sus movimientos son fluidos, actúa como el gran duque que es, puedo ver la mirada de todos sobre él, creo que a todos nos ha sorprendido, la mayoría piensa que es un inculto y seguro esperaban que hiciera el ridículo, yo me siento feliz por verlo brillar. Al terminar el baile no me suelta y lleva con él a saludar, después del baile, todo mundo parece estar encantado con él, él parece siempre haber pertenecido a este mundo y yo no puedo sentirme más orgullosa, más ante todas las niñas de sociedad que aun sabiendo que ya es mi esposo no dejan de sonreírle coquetas. Brindamos con algunas familias de la corte, claro que él evita que yo siga bebiendo y es él quien bebe lo que hay en mi copa. —¿Cuánto más durara esto? Es bastante agobiante —Me pregunta una vez que nos alejamos un poco del bullicio. —Estas fiestas suelen ser así, los bailes son los únicos lugares en donde la gente puede divertirse y lo aprovechan al máximo. —Es demasiado para mí, creo que ya es momento de que nos retiremos —Escucharlo decir eso, me ha puesto un tanto nerviosa, esta será nuestra primera noche juntos y desconozco que me espera, Isabella, la única amiga que he tenido, me dijo que su noche de bodas fue un infierno —¿Qué pasa porque pones esa cara? ¿quieres seguir aguantando a esta gente? Claro, supongo que sabes que es la última vez que permitiré que te pavonees ante todos tus admiradores. —¿Qué has dicho? ¿Por qué me dices eso? —Por qué no soy tonto, la gran mayoría de esta fiesta hicieron fila para pretenderte — —Pero yo jamás acepte a nadie. —¿Jamás aceptaste o jamás te dejo tu familia aceptar a uno de ellos? —No entiendo tu actitud, yo he sido sincera contigo y te he dicho que nunca me intereso nadie de ellos —Mi mira profundo, si mirada me da un poco de miedo he de confesar. —Si claro, ya me lo habías dicho, bueno pues nos vamos, yo ya estoy cansado y estos eventos me desagradan, ve por tus cosas y te espero en el jardín de atrás, en el coche —Me dice demandante y se va. Me siento temerosa y confundida, es que él está actuando de una manera muy rara, no ha sido para nada el hombre tierno y dulce que conocí, es como si lo hubieran cambiando por otro, espero que sea porque el bullicio le molesta. También temo por lo que esta noche pase, mi madre nunca me ha explicado nada y dado a la nula relación madre e hija que hay entre nosotras no me he atrevido a preguntar, lo único que se es lo que Isabella, me conto, claro que a ella la casaron con un viejo horrible y quiero pensar que por eso es qué ha vivido un infierno. Voy a recoger mis cosas a mi alcoba y busco a mi madre para infórmale que ya nos retirábamos, claro que puso el grito en el cielo, ya que para ella era una gran falta dejar a los invitados botados, pero le dije que eran órdenes del duque y ante eso nadie podía hacer nada. Me acompaño a reunirme con mi esposo y nos fuimos a su villa donde pasaríamos la noche de bodas. En todo el trayecto él no dijo una sola palabra solo me miraba, algunas veces con ternura, podía sentir esa mirada que siempre me ha hecho derretir, pero otras eran como de odio y eso me tiene nerviosa y confundida. Al llegar nos recibe el servicio, él me indica cual será nuestra alcoba y me lleva, yo me siento nerviosa, solo me quedo en medio de la habitación sin saber qué hacer, él camina hacia la puerta y puedo escuchar cómo pone el seguro. —Tranquila, sé que estas nerviosa, pero te aseguro que no te lastimare, solo déjate llevar por mí —Él me abraza por la espalda y susurra a mi oído, mientras da dulces besos por mi cuello. Hace a un lado mi cabello y sigue dando dulces besos, que me hacen estremecer, me siento nerviosa y a la vez algo extraño siento en mi vientre, él se pone de frente a mí y me da un tierno beso, el cual poco a poco va siendo más intenso, comienza a desabrochar mi vestido hasta deshacerse de él, después de todo lo demás, es bastante tardado y veo su desesperación por deshacerse de tanto, el camisón, el corpiño, el corset y el camisón debajo de este, así como la creolina que para mí es un fastidio llevar, yo por instinto trato de cubrir mi cuerpo, el cual a ahora está desnudo. —No te cubras, déjame admirarte, déjame ver lo perfecta que eres —Quito mis manos y veo como me observa, hay un brillo extraño en sus ojos, yo siento que tiemblo —Eres tan hermosa, esta será la mejor noche de bodas de todo el mundo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD