A la mañana siguiente Alessa y Michael partieron, ella miro por última vez aquella casa del árbol que su padre había hecho para ella y sus hermanas, aquella casa del árbol que la mantuvo a salvo aquellos meses. Michael la miro, ella seguía observando cómo si se estuviera despidiendo en el fondo, él se acercó a ella y tomo su mano.
-No te distraigas- Ambos caminaron por aquel bosque, - ¿Recuerdas dónde está aquel campo del que me sacaste? - Pregunto Michael
-Si, vamos- Alessa lo guío hasta que llegaron, - ¿Puedes guiarte desde aquí?
-Si, puede que nos tome cuatro días llegar.
- ¿Queda tan lejos?
-No es solo lo lejos que esta, también lo que encontremos en el camino- Al escucharlo Alessa apretó más fuerte su mano, él la miro y suspiro, -Te dije que no debes hacer nada, yo lo haré.
- ¿Cómo es tu hermano?
Michael miro hacia arriba por un momento, -Él es complicado.
- ¿Qué quieres decir?
-Cuando lo veas lo sabrás.
-Ha…- Alessa río nerviosa, - ¿Estás seguro de que no quieres darme una advertencia o algo?, Solo por precaución.
Ambos habían llegado al campo conde Alessa había encontrado a Michael, -Mi hermano no confía en las mujeres.
- ¿Solo las mujeres?
-En general es todo el mundo, pero las mujeres ocupan el primer puesto.
- ¿Y tú?
-Igual.
- ¿No confías en mí?
Al escucharla Michael la miro, -Eres una excepción- Contesto mirando a un lado
Alessa sonrió, - ¿Sí? - Codeándolo
-Basta.
-Lo siento, lo siento- Dijo con una sonrisa
Michael solo miraba los cuerpos que posaban en aquel lugar, -Quédate aquí- Él camino hacia varios cuerpos mientras Alessa lo esperaba, mientras él los revisaba ella escucho un ruido, vio una chica oculta entre los árboles, estaba pálida y con algunas heridas, le hacía señas para que se acercara a ella, pero Alessa dio un paso atrás, aquella joven se desesperó más y vio varios pasos al frente, y comenzó a decir palabras en silencio, Alessa intento leer sus labios
- “Aléjate de él “- Alessa miro a Michael que seguía buscando en los cuerpos hasta que encontró un arma, ella volvió a ver a la joven y negó con la cabeza, -Michael.
Al escucharla él la miro, ella estaba asustada así que el miro rápidamente en la misma dirección que ella y vio a la joven, apunto con su arma y se posiciono delante de Alessa, -Lárgate.
- ¡Se lo que les hacen a las mujeres! - Dijo ella
-No lo repetiré.
- ¿Qué? - Alessa miro a Michael
Él miro cada rasgo de la joven, -Eres esa idiota.
- ¡Ustedes…
-No pienso desperdiciar balas en ti, pero si sigues hablando no me dejaras opción.
Ella miro a Alessa, -Déjalo ahora que puedes, porque después será tarde.
Michael frunció el ceño -Largo.
-Ella miro por última vez a Alessa, -Te arrepentirás- Dio la vuelta y se fue
- ¿Qué quería decir? - Pregunto Alessa
-Nada.
- ¿Puedo confiar en ti? - Pregunto Alessa
Michael la miro, -Si- Extendió su mano esperando a que ella la tomara
Alessa respiro profundamente, tomo la mano de Michael, mientras en su cabeza solo recordaba las últimas palabras de aquella chica, -Te arrepentirás- Aquellas palabras se repetían una y otra vez, -Espero que no- Pensó Alessa
Entre ellos había un silencio incomodo, Alessa solo miraba a su alrededor mientras pensaba en lo sucedido, peor sus pensamientos fueron interrumpidos
-De repente dejaste de hablar- Dijo Michael
-Creí que era irritante escucharme.
-Es molesto escuchar a otras personas, pero a ti te tolero.
-Es bueno saberlo- Alessa sintió como Michael apretó más fuerte su mano eso la puso nerviosa, - ¿Y cómo te uniste al ejército?
Michael la miro, - ¿De verdad quieres saber eso?
-Si.
Él solo miro el camino, -Tuvimos una infancia difícil, nuestra madre no quiso tenernos, ella era prostituta y quién se supone es nuestro padre le prometió una vida de lujos, claro eso duro poco, después de tenernos él desapareció y ella volvió a las calles solo que está vez lo hizo con nosotros- Alessa solo escuchaba cada palabra, -Ella nos vendió al mejor postor y aprendimos del oficio de esos cerdos y luego protección a menores nos saco de ese agujero solo para meternos en otro, los huérfanos y abandonados van al ejército donde son enlistados para ser carne de cañón, nos explotaron, golpearon, amenazaron y otras cosas asquerosas- Alessa soltó la mano de Michael y solo se quedó en ese lugar, él la miro extrañado, -¿Y ahora que te pasa?
Ella extendió sus brazos para que él la abrazara, -Ven.
- ¿Intentas consolarme? - Él arqueo una ceja, -Es un poco tarde.
-Tal vez no es para ti, tal vez la que necesita consuelo soy yo- Ella lo miro llorando, - ¿Me abrazas?
-No.
Ella bajo los brazos, -Lo lamento- Limpio sus lágrimas y comenzó a caminar
-Que rápido se rinde- Pensó Michael, pero en el momento en que se dio la vuelta ella lo abrazo
- ¡Abrazo sorpresa! - Grito Alessa, él solo la miro, -Si coloco mis brazos sobre los tuyos no podrás librarte de mí- Dijo Alessa sonriendo. Su cara estaba pegada al pecho de Michael, -Eres muy alto maldición.
Michael la miro sorprendido, metió su pierna derecha en medio de las de Alessa y ejerció solo un poco de fuerza desestabilizándola y cayendo, estiró ambos brazos provocando que ella lo soltará, tomo sus muñecas mientas se posicionaba sobre ella, -Acabo de neutralizar tu abrazo sorpresa.
-S-si eso veo- Alessa no podía moverse y estaba nerviosa, -Por favor no me mates.
-Gracias.
- ¿Qué?
-Vamos- Michael solo siguió caminando mientras Alessa lo miraba
-Es un avance- Susurro, ella corrió para estar a su misma distancia. Habían caminado por cinco horas, cinco tranquilas horas, tenía curiosidad de aquel evento así que decidió preguntar - ¿Qué sucedió en aquel campo?
Michael miraba su brújula, -Fue un malentendido entre ambos bandos.
- ¿Qué malentendido?
-Un intercambio que salió mal es todo- Michael intentaba reconocer el camino, pero Alessa seguía preguntando
- ¿Y que fue? - Michael la miro serio, -A menos que no quieras contarme- Alessa decidió alentar su paso, Michael parecía estar de mal humor, -Tiene cambios de humor muy fuertes- Pensó Alessa, durante toda la mañana ambos la pasaron caminando, pero en la noche se ocultaban de los infectados, entraron a una pequeña casa de dos pisos. En ella había dos habitaciones en el segundo piso Michael se aseguró de que no hubiera infectados o sobrevivientes dentro una vez seguro se dirigió a una sin decir una palabra, simplemente entro y cerro la puerta, Alessa se dirigió a la otra, -Tal vez encuentre ropa de mi talla- Susurro, comenzó a buscar en el armario y encontró una remera y un pantalón, ella solo sonrió, comenzó a cambiarse
En aquella habitacion Michael saco su arma y la que había encontrado en el campo, conto las balas y solo pensó si seria bueno darle una a Alessa, pero solo las guardo y salió de la habitacion para asegurar las puertas y ventanas, había silencio y eso le resultaba extraño, - ¿Dónde estás? – Se pregunto Michael, comenzó a buscarla por la casa hasta que entro a una habitacion y la vio en ropa interior
- ¿¡Qué…- Michael solo paso a su lado y verifico la ventana
-Eh visto muchas mujeres desnudas antes, no eres algo de otro mundo- Termino de verificar y salió de la habitacion
-Lo odio- Dijo Alessa, termino de cambiarse, tomo su mochila y saco un par de latas, dejo una de ellas sobre la mesa y la otra se la comió, ella se quito su pantalón y se acostó sobre la cama, -Ha pasado un tiempo desde que dormí en una cama- Se tapo y se durmió profundamente
Michael encontró la lata sobre la mesa y solo miro la puerta de Alessa, volvió a la habitacion y se recostó sobre la cama, solo podía mirar el cielorraso se sentía incomodo, comenzó a fruncir el ceño y tomo diferentes poses, pero ninguna lo satisfacía, miro a su lado estaba completamente solo, -No es posible que se volviera costumbre- Susurro Michael se levantó, tomo una almohada y camino hasta la habitacion de Alessa, él la vio durmiendo plácidamente sobre la cama, estaba un poco molesto, ella podía dormir sin él, pero él no podía dormir sin ella, le quito las sábanas de encima, despertándola.
- ¿¡Que!?, ¿Qué sucede? - Pregunto Alessa asustada
-Muévete- Dijo Michael, ella lo miro y noto que tenia una almohada en su mano y tenía puesto solo un bóxer
- ¿Qué haces?, ve a tu cama.
-Dije que te muevas - Arrojo su almohada a su lado y la empujo
- ¡Oye! – Ella no sabia que era lo que estaba planeando, pero estaba incomoda, hasta que sintió el cuerpo caliente de Michael quien la abrazo por detrás, Alessa solo sintió como él se relajaba al abrazarla hasta quedar completamente dormido, simplemente suspiro y lentamente comenzó a dormirse
Al otro día la luz del sol se reflejaba en el rostro de Michael despertándolo, miro por la ventana y noto que era medio día, - ¿En qué momento paso tan rápido…- Miro a Alessa quien dormía plácidamente a su lado, ella estiro las manos buscándolo, frunció el ceño mientras estaba dormida, él solo se recostó nuevamente y dejo que ella lo encontrara, Alessa lo abrazo y el respondió de la misma forma, -No hará daño un par de horas más- Susurro Michael