Alessa despertó y notó que Michael la abrazaba, era una mañana fresca pero aquella cama estaba tibia, -Debería hacer más frio- Pensó Alessa, ¿Qué hora será? -Susurró mientras que intentaba soltarse de aquel agarre
-Deben ser más de las dos de la tarde- Susurró Michael
-Tenemos que irnos- Alessa intentó levantarse, pero Michael la tomo con fuerza y volvió a acostarla
-De igual forma anochecerá antes de que lleguemos al próximo pueblo, revisaremos este pueblo y buscaremos comida o armas.
-Pareces muy relajado, creí que querías ver a tu hermano.
-Estoy relajado y quiero verlo, pero no arriesgare mi vida porque tu quieres levantarte ahora.
- ¿Y si alguien viene?
-Tenemos un arma.
- ¿Si intenta entrar un infectado?
-Tenemos un arma.
- ¿Pero y si…
-Jamás repito dos veces las cosas- Michael la miró, -Te estas volviendo una excepción bastante molesta.
- ¿Molesta?
-Si.
Alessa quitó las manos de Michael de su cuerpo, -Si te molesto deberías irte a la otra habitacion.
-Estoy cómodo.
-Me iré yo.
-Michael suspiró, -Solo quédate- Tomó el brazo de Alessa con fuerza y la atrajo a su lado, ella permaneció quieta y callada mientras el volvía a abrazarla
-Eso dolió- Pensó Alessa, - ¿Qué le pasa?, acaba de llamarme molestia y ahora solo quiere que duerma a su lado- Ella suspiró, no podía dormir, pero Michael si, solo miró aquella pared y escuchaba la respiración de él mientras esperaba a que despertara, pero en ese momento escuchó varios pasos fuera de la casa, tomó el brazo de Michael, -Despierta- Susurro ella
- ¿Qué?
-Hay algo afuera, pero no se si son personas o infectados.
Michael espero a escuchar una de sus trampas.- Los infectados son impulsivos, corren solo para cazar a su presa, pero una persona es diferente y más aun en este tipo de momentos son precavidos y atentos- Aquella trampa que haría ruido si era un infectado, pero no fue activada, Michael se levantó rápidamente y aseguro la puerta, -Eso no es un infectado- Dijo Michael con el arma en su mano, Alessa comenzó a vestirse rápidamente, Michael miró la sombra debajo de la puerta, estaba parado del otro lado
-Por favor, ayuda- Dijo una joven del otro lado, Alessa intentó acercarse a la puerta, pero Michael levanto la mano para que se detuviera
- ¿Qué quieres? – Preguntó Michael
-Ayuda, hare lo que quieran, solo ayúdenme.
Alessa se acercó a Michael, - ¿Tú que dices? – Susurró ella
-No.
-Pero…
-Dije que no- Susurro Michael a Alessa, luego miró la puerta -Lárgate.
-Por favor, no tengo donde ir.
Alessa miro a Michael enojada, -Yo no te deje- Dijo ella, él la miró furioso
-Carajo- Estaba a punto de abrir la puerta hasta que Alessa recordó, Michael giro el picaportes
-Escuche varios pasos- Susurró Alessa, Michael la miró comprendiendo, Aleesa se impulso sobre la puerta cerrando de golpe, mientras se escuchaba del otro lado el sonido de un arma, Michael tomó de la remera de Alessa quitándole del medio de la puerta mientras del otro lado jalaba del gatillo, era una escopeta vieja que habían encontrado en una de las casas del pueblo, cuando dispararon la bala se partió en pequeños fragmentos y uno de ellos impacto en el abdomen de Alessa en su lado derecho, ella cayó al suelo ejerciendo presión con su mano en la herida mientras lloraba. Su ropa y mano estaban cubiertas de sangre.
Michael la miró por un segundo, coloco la boca del arma contra la puerta y comenzó a disparar hasta que vacío el arma.
-¡Lo mataste!- Gritaba aquella chica, -¡Tú lo mataste!- Michael abrió la puerta y la vio sentada a un lado del cuerpo de aquel hombre, volvió a cargar el arma y apunto a la cabeza de la chica, pero no disparo, notó que ella tenía una herida en su pierna y no podía caminar se dió la vuelta y fue por Alessa. Michael tomó la mochila y levanto a Alessa llevándola a la otra habitación la recostó sobre la cama y dejo la mochila, cerro la puerta y la atranco con un objeto, luego comenzó a obstruir la entrada a la habitación colocando un enorme ropero delante de ella, Alessa solo lo observaba mientras él se desesperaba por hacerlo rápido
-¿Vienen infectados?- Preguntó Alessa, Michael la miró y dejo todo lo que estaba haciendo, corrió hacia ella tomando la mochila y sacando todo lo que había en ella
-Dime que debo hacer- Dijo Michael quitando la mano de Alessa de la herida
-H-hay alcohol en mi mochila, lávate las manos con el- Alessa miró su herida, -Creo que hay un fragmento dentro.
Michael lavo sus manos y su cuchillo, tomó la sábana la enrollo y la coloco en la boca de Alessa, -Dolera- Introdujo su dedo dentro de la herida buscando aquel fragmento mientas Alessa mordía aquella sábana y lloraba, hasta que Michael la encontró, introdujo el cuchillo y haciendo presión saco el fragmento, quito la sábana de la boca de Alessa, -¿Y ahora?
-Cubre la herida con la g-gasa- Alessa apenas podía hablar, miró a Michael mientras él cubrirla la herida fue cerrando lentamente los ojos, solo lo escucho hablar pero no podía comprender que decía debido a los gritos de aquella chica
-¡Ayúdenme!, no pueden dejarme aquí por favor, ¡No quiero morir!- Gritaba mientras se escuchaban las pisadas en la madera, infectados corriendo hasta llegar a aquella chica quien gritaba por el dolor de las mordidas
Después de aquel momento Alessa se durmió y horas más tarde ella había despertado, sintió un fuerte dolor en el abdomen, miro en toda la habitación buscando a Michael pero no lo encontró, -Tal vez él...- Hasta que noto que estaba sentado en el suelo usando la cama para apoyarse, tenía un arma en la mano mientras aún se escuchaban pasos por aquella casa, él solo miraba la puerta, -Michael- Susurro Alessa
-Descansa- Dijo Michael sin mirarla
-Ya paso mucho tiempo, descansa y yo...
-Duermete.
-Haz estado ahí desde que me desmaye, no podrás mantenerte de pie mañana- Pensó Alessa, recordó la noche que él fue a la habitación y frunció el ceño, -N-no puedo dormir tranquila si no...- Michael la miró, ella dejo de hablar y notó su cara, Michael parecía estar cansado, sus ojos estaban rojos he hinchados, -¿Él estaba llorando?- Pensó Alessa sorprendida, -No, tal vez solo está cansado- Aquellos pensamientos la estaban volviendo loca
-¿Que?- Preguntó Michael irritado
Alessa suspiró, -No puedo dormir tranquila si no estás conmigo- Dijo Alessa avergonzada, golpeó la cama con la palma de su mano, -Junto a mi- Michael la miró sorprendido y sus mejillas estaban rojas, solo se levantó se quitó los zapatos militares y la remera se acostó a su lado y la abrazo apoyando su rostro en las mejillas de Alessa en menos de cinco minutos Michael se había dormido, Alessa permaneció despierta un par de horas más vigilando hasta que se durmió
-Alessa, Alessa- Ella sintió una cálidez en su rostro, cuando despertó era la mano de Michael en su mejilla, -Tenemos que irnos- Dijo él, ella miró por la ventana y notó que apenas estaba amaneciendo, intento levantarse pero el dolor no se lo permitió, -No te esfuerces- Michael se puso la mochila y ató una soga su cintura se recostó sobre Alessa evitando la herida y la ató a las piernas de Alessa
-¿Que haces?- Preguntó Alessa, estaba cansada y débil, -Puedes dejarme de igual forma no llegaré lejos con esta herida.
-Te llevaré conmigo- Contestó Michael, terminó de atar aquella soga y levanto a Alessa y la rodeo con sus manos, ella apollo su cabeza en el hombro de Michael
-Lo lamento- Susurró ella
-Cállate- Comenzó a quitar todo de la puerta y salió, tenía un arma en la mano
-¿Y los infectados?- Preguntó Alessa
-Escuche unos disparos hace un par de horas eso debió llamarles la atencion y se fueron, pero puede que las personas que mate son parte de su grupo y los están buscando.
-¿Estás seguro de hacer esto?
-¿De que hablas?
-Llevarme contigo, vamos muy lento y...
-Sirve de algo y mira atrás, dime si ves algo- Michael continuó caminando, sin decir una sola palabra y Alessa estaba igual así pasaron dos horas en las que Alessa comenzó a notar la respiración de Michael, sabía que él no descansaría asi que mintió
-¿Podemos descansar?, me duele mucho la herida- Michael se acercó a un árbol lejos del caminó y la bajo en ese lugar, suspiro y bebio un poco de agua, Alessa solo revisaba su herida, -¿Cómo estás?- Preguntó ella
-Estoy bien- Dijo Michael mientras estiraba su cuerpo, -Seguiremos unas cuatro hora y descansaremos hasta la noche, luego seguiremos desde ahí.
-¿De noche?
-Si, después de esto sigue un campo abierto y no hay nada con que ocultarnos de los sobrevivientes o los infectados- Michael se hacerco a Alessa y miró su herida, -Es demaciado arriesgado pasar de día por ese lugar, ¿Cómo está tu herida?
-Está bien.
-Entonces seguiremos- Michael se arrodilló ante Alessa reviso la soga en las piernas de ella y luego ato la soga a su cintura, -No muevas las piernas, la soga está demasiado ajustada a mi cintura- Dijo Michael al levantarla, -Y no respires tan cerca de mi cuello, me molesta.
-Lo lamento- Dijo Alessa, pero Michael siguió caminando sin decir una palabra