NO TE PREOCUPES

1230 Words
Michael despertó en los brazos de Alessa, simplemente se sentó y se alejó de ella, sin despertarla, el frío ya no era tan fuerte y el sol comenzó a salir. Michael logro ver que Alessa la había dejado una botella de agua cerca de él para que la bebiera, Alessa despertó y miro a Michael, -¿Cómo está tu herida?, ¿Te duele?- Pregunto Alessa -No. -¿Te molesta si miro? -Adelante- Michael miro a otro lado mientras ella observaba -Se ve mejor, solo no te muevas tanto- Ella solo le sonrió y volvió a cubrir la herida, así el día había transcurrido tranquilamente, había pasado un par de horas en los que Alessa no soporto el silencio, -¿Eres norteamericano?, Es que te oí decir algo en inglés y ya sabes- Ella sonrió nerviosa mientras él la miraba serio, solo bajo la cabeza, -No importa. Siguió en silencio y Alessa decidió distraerse con algo más, contó la comida, el agua, los minutos que pasaban, todo ese día Michael la ignoro, no la miro ni le dirigió la palabra, solo a la hora de dormir para que no pasaran frío. Al día siguiente Alessa sabía que ya no tendrían comida así que se levantó más temprano, eran las 05:00 a.m, tomo su mochila y el cuchillo, Michael la escucho y despertó solo la miraba y ella lo miro -Hoy tardaré un poco más- Dijo Alessa de buen humor, -No me extrañes- Ella lo miro riendo pero el seguía serio, solo suspiro y ella busco en el tronco del árbol una parte hueca dónde escondió el arma y se la entrego a Michael, aquella sonrisa que ella tenía desapareció por un momento, -Últimamente los infectados rondan más esta área, no se si pueden sentirnos que estamos por aquí, solo que no saben que estamos arriba de un árbol, pero sigues herido y debes defenderte, además necesitamos cambiar esas gasas y ya no tengo, necesito ir más lejos, se que no te importa pero aún así volveré antes de caiga el sol lo prometo, deséame suerte- Dijo Alessa con una sonrisa, luego bajo, Michael miro su arma y reviso la cantidad de balas que tenía y decidió dormir un poco. Alessa: -Dios, de verdad debo sentirme sola para hablar con alguien como él, siento que si no fuera porque está herido ya me hubiera matado el día que nos conocimos- Dijo Alessa, paso por el costado del pueblo evitando atravesarlo, sabía que en el había muchos infectados aún, continuo caminando hasta llegar al siguiente pueblo el cual quedaba a unos 12 Kilómetro, sabía que seria difícil pero aún así continuo, eran las 09:30 a.m ella estaba exhausta pero lo había logrado, había llegado al pueblo más cercano, respiro profundamente y exhalo, siguió caminando precavida de aquel camino y con el cuchillo en la mano, por el momento todo estaba tranquilo ella continuo caminando hasta llegar a la casa más cercana, aquel pueblo era tranquilo no siquiera había animales cerca solo manchas de sangre y destrozos por todas partes, Alessa entro a la primera casa y estaba completamente vacía, continuo hasta la próxima y estaba igual, pasaron unas tres horas entre no hacer ruido y vigilar así continuo hasta que en una de ellas noto que tenía una trampilla debajo del tapete, la abrió lentamente, era oscuro y frío, Alessa estaba temblando, saco la linterna e iluminó buscando provisiones, no había rastro de infectados o sobrevivientes pero si de comida enlatada y un botiquín, Alessa sonrió y tomo todos los enlatados mientras lo hacía escucho un vehículo cerca del lugar, tomo todas sus cosas y corrió fuera, corrió lo más rápido que puedo. -¡Revisen todo!- Grito uno de ellos Alessa corrió y corrió intentando llegar a los bordes de aquel pueblo, escucho varios gritos, -Infectados- susurro Alessa, entro a una de las casas y se oculto cerca de la puerta para poder escapar si alguno entraba, estaba asustada y fue peor al ver que eran muchos los que pasaron por aquella puerta, para su suerte los sobrevivientes hicieron ruido y eso atrajo a todos, aquel pueblo se convirtió en una zona de guerra en poco tiempo, Alessa permaneció oculta mientras escuchaba disparos y gritos, varios corrieron cerca de la casa en la que estaba oculta, -No puedo quedarme más tiempo aquí, tarde o temprano van a encontrarme- Se arrastró hasta la puerta y noto que no había nadie cerca, se levantó y continuo lentamente su respiración estaba agitada pero intento mantener la calma, corrió lo más rápido que puedo hasta que los disparos cesaron, Alessa se detuvo, estaba temblando, -¿Por qué ya no disparan?- Miro hacia atrás y solo había dos posibilidades, ellos mataron a todos los infectados o los infectados los mataron a ellos, -No tengo tiempo para esto- Corrió y logro salir fuera del pueblo, pero aún había un sobreviviente que logro escapar y se percató de su presencia, sin que ella supiera él la estaba siguiendo. Alessa continuo caminando, hasta que escucho el crujido de unas ramas detrás de ella, volteo rápidamente pero no había nadie, continuo buscando y logro ver al costado de un árbol una mano a tan solo un par de metros de ella, Alessa dio varios pasos atrás hasta que comenzó a correr lo más rápido que puedo y aquel sobreviviente se dejó ver, para llegar a ella y la estaba alcanzando -No te lastimare- Dijo aquel hombre mientras más se acercaba ella -No, no- Alessa estaba desesperada, hasta que él tomo la mochila de Alessa y con fuerza la arrojo al suelo, -¡No!- Ella intento arrastrarse lejos, pero él la tomo de la pierna y la atrajo a él, lo pateó con fuerza pero fue inútil, aquel hombre comenzó a golpearla le quitó el buzo y desgarro la remera de Alessa, luego fue por su pantalón -¡No!- Ella tomo su cuchillo y se lo clavo en la pierna, tomo una pequeña roca del tamaño de su puño y lo golpeó en la cabeza una y otro y otra vez hasta esparcir los sesos de aquel hombre. Sus manos estaban temblando, solo tomo su mochila y comenzó a correr sin darse cuenta la noche comenzó a caer. Michael: Miraba a cada momento aquella trampilla, esperaba oír solo un sonido para confirmar que ella estaba volviendo, pero nada, pasaron horas y nada. -Debe estar cerca, lo prometió- Susurro Michael, miro el cielo el cual estaba oscureciendo, él no dejaba de apretar sus manos esperando por ella hasta que el sol desapareció. Michael se acerco a la trampilla dispuesto a ir por ella aunque su herida fuera reciente, hasta que escucho unas pisadas entre las hojas, era difícil saber si era Alessa o un infectado, tomo el arma y apunto a la trampilla al sentir que estaba subiendo, hasta que de pronto la trampilla se abrió y logro ver a Alessa, Michael dio un suspiro de alivio, al ser de noche no logro verla bien, ella tomo una lata y se la entrego a Michael, pero ella no comió solo se abrazo a si misma en un rincón y en ese lugar permaneció sin decir una palabra. La noche se volvió más fría, Michael la miro pero ella no se acercaba a él como solía hacerlo, ni siquiera lo miraba o hablaba. Él decidió respetar esa distancia.
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