Dos horas… dos horas son las que llevan esperando a que salga el doctor que está interviniendo a Eloise para que les diga que esa maldita bala no le ha arrancado la vida a su mujer. Demian da vueltas por todo el pasillo, mientras que Bernadette y Jeremie lo ven desde sus asientos. Ellos saben que está de más que le digan que se calme o que todo estará bien. Cynthia tuvo que ir a casa junto a sus sobrinos, Celine y Julia. Los pequeños la necesitaban; ella no pudo negarse a brindarles la seguridad que obviamente ella no siente en estos momentos. Su hermana, la mujer que la ha cuidado desde siempre, se está debatiendo entre la vida y la muerte, ¿cómo podría ella estar tranquila? —Oh, cariño. Me gustaría decirte que todo saldrá bien, pero sé que no necesitas escuchar eso —dice Celine con

