Con su alma rebosando de alegría va Demian caminando hacia sus hijos junto con la mujer que amaba, que ama y que amara hasta su último aliento. Por la comisura de sus ojos observa como Eloise va indecisa, aunque nunca lo reconocería ni lo daría a demostrar. Eso solo lo hace cuando no puede controlar algo o siente que la información está a medias, muy dentro de él sabía que ella iba a pensar que Kate era la madre de los mellizos, pero le irá contando la verdad poco a poco. Cuando están a punto de llegar hasta donde están los niños con el perro, él cambia de idea y pregunta: —Te estás quedando en el Hilton, ¿Cierto? – ella siente —Entonces viniste caminando, que tal si solo compramos las pizzas y vamos hasta mi casa. Estamos en medio de una batalla que llama la atención de los medios, no qu

