-Nico- -Y entonces me dijo que condujera hasta aquí- me encogí de hombros. Ronnie se rascó la cabeza, tenía un manchón de grafito en las manos puesto que lo encontré pintando. -La semana pasada dijo que nunca más ponía un pie en mi desordenado piso así que me sorprende que te dijera que vendría- dijo mi pensativo amigo. Me encogí de hombros comiendo un Doritos, pasé por la tienda de comestibles antes de llegar- Pero bueno, viejo, si Cris dice que vendrá, vendrá- sentenció quitándome la bolsa de las manos- Y si es con hierba, mejor. Hablamos un rato de tonteras y, en efecto, Cristian llegó pasados unos veinte minutos. Ninguno dijo nada y empezamos a pasar un rato agradable, pero cuando Ronnie avisó que iría al baño, aproveché para encarar a mi viejo amigo. -¿Qué pasa contigo, viejo?- di

