Necesitaba caminar, así que lo hice, aunque sabía que mis hombres venían unos pasos detrás de mí, ya que nunca me dejarían solo. Vi cómo avanzaba la camioneta donde iba a Enma y suspire, estaba lleno de alivio, nunca pensé que estaba en el medio de dos mujeres, fuera tan agotador. Mi mente iba maquinando lo que debo hacer, no se me ocurría nada lo suficientemente bueno para joderla a ella sin terminar comprometido en el proceso. Me encontraba en una encrucijada, así que pensé que en vez de obligarla a asumir su papel de esposa, que claramente me molestaría a mí, la molestaría con la presencia de Emma, había acabado de demostrar que ese era su punto débil y lo aprovecharía. Desistí de la idea de ir a la oficina nuevamente, subí al auto que me estaba siguiendo y ordené que me llevaran a casa

