Después de platicar con Hanna e intercambiar un par de ideas, tomé la decisión de dar mi segundo paso, yo había pensado dejar de pasar un par de días más, pero no le daría oportunidad de atacarme. Ya que “el que pega primero pega dos veces” con esa decisión tomada salí de la oficina y fui a la casa ordené a los empleados que recogieran todas mis cosas… Pasaron alrededor de 4 horas para qué todo estuviera en las camionetas, les pedí que me llevaran a la casa donde estaba João con mi hijo, al principio quisieron resistirse, pero les dejé claro que ¡aquí la señora soy yo! Ellos tenían que obedecer todas mis malditas órdenes y si no querían terminar de patitas en la calle, ellos lo dudaron, pero obedecieron, así que aquí me encontraba camino al segundo round del día. Llegamos y no estaban los

