Capítulo XXXVI, La estatua

1430 Words

“Los mejores hombres no son consistentes en el bien, ¿por qué los peores hombres deben ser consistentes en el mal?” —Wilkie Collins Festejaron brevemente su victoria abrazándose unos a otros, les acababan de dar su merecido a esas perras y estaban felices por eso, ahora ellas sabrían con quien se estaban metiendo. Pero era muy temprano para festejar, muy pronto le darían su merecido a esa tal Dina. Al igual que el resto del complejo, la habitación en donde acababan de asesinar brutalmente a dos de las cuatro painmakers era de paredes blancas ahora manchadas con grandes chorros de sangre resultado de la pelea, el suelo era de color jade y los acabados de las esquinas en café, en la esquina de la habitación yacía una pequeña mesa con una nota encima de ella. Zela sabía lo que eso signific

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