“Si te empeñas, tú mismo puedes ser tan peligroso como cualquiera que se cruce en tu camino.” —Arturo Pérez-Reverte Cuando paró la plataforma, pudieron percatarse de que al igual que abajo, había dos pasillos posibles para salir, salieron por el que tenían más cerca que era el que quedaba a sus espaldas, era un pasillo corto de seis pies de largo, al igual que abajo, las paredes eran de granito, el pasillo terminaba en otra de esas puertas de madera. Los tres seguían maravillados con aquella plataforma elevadiza, nunca antes habían visto nada igual o que se asemejase, les resultaba bastante curiosa. Verz desenfundó su espada por si había painmakers, Alan preparó su guitarra, y su estoque, con todo listo entraron a aquel cuarto, sin embargo, ahí no encontraron enemigo alguno o alguien qu

