Desperte con un dolor fuerte de cabeza, la tomé entre mis manos.Suspire cansada, ni siquiera me acordaba porque estaba allí. ¿En qué momento había llegado a mi casa?. ¿Y porque tenía unos muebles que antes no estaban? Mire sorprendida, había una mesita de luz.Una mesa redonda moderna con sillas blancas,y un sofá bonito de color gris en L. Mi boca era una perceta O, mientras en mi oído escuchaba la voz de Ann. —¿Hola? —Amiga ¿Que paso? —Eso mismo iba a preguntar.—tome mi cabeza. —Edward me pidió permiso para llevarte a casa y nos llevó a los tres en realidad. —No recuerdo nada. —Los ví besandose. —¿Es broma no? —Te estaba buscando cuando los ví. —Dios me quiero morir,además tengo muebles nuevos. —Espera—Escuche silencio del otro lado,puse los ojos en blanco—¿Tienes sillas? —

