Los días pasaron , Ann aún seguía ignorando a Ariel quien hacía todo lo posible por llamar su atención.Por otro lado , Edward no había aparecido. Mientras estba limpiando una mesa, un cliente había ensuciado como si fuera un basurero.Suspirando, continúe con mi labor.Cuando una sombra ,quito los rayos de sol que tenía delante.Levante la mirada,encontrándome la con la de Edward. Una sonrisa involuntaria apareció de mis labios.Enseguida la oculte. —Hola—me dijo. —Hola. —Vine para buscarte. —¿Buscarme? —Tuve que volver a mis ocupaciones y ya es tiempo que nos casemos. —No soy un perro que puedes mandarme—me cruce de brazos —Emma. —No Edward no soy de tu propiedad.Ademas tengo trabajo y.. —Estas despedida. —¿que? No eres mi jefe. —Compre la cadena de restaurantes,en teoría si. —

