Capítulo 2 — El inicio de mi plan
Vanna Russo
Han pasado ya dos semanas desde aquel evento en el que fui en representación a la empresa de mi padre, no me agrada mucho pasar en la oficina, solo cuando hay algún proyecto que desarrollar, mi hermano es quien se encarga de aprobar y aceptar los contratos de los proyectos, a veces lo hago yo cuando el cliente viene especialmente buscándome a mi.
Amo crear, pero amo más la naturaleza, es por eso que mi especialidad el paisajismo, he desarrollado muchos proyectos aunque todos pequeños, los más grandes los lleva mi hermano y no es que yo no pueda, es porque como lo dije mi área es el paisajismo.
—Señorita Russo, el Sr. Johnson ya se encuentra en la sala de reuniones —me informo Leila mi asistente.
—Muy bien, me ayudas con los planos por favor —le pedí.
—Claro que si señorita —ella tomó los planos.
—¿Sabes si Jacob se encuentra en la empresa? —pregunté.
—Su hermano llego muy temprano, pero recibió una llamada para supervisar el proyecto que esta desarrollando en Florida —respondió. El idiota no me informo nada, eso quiere decir que no volver si no dentro de uno o dos días.
—Bien, vamos a esa reunión entonces —ella asintió, Leila iba a mi lado hasta llegar a la sala de reuniones.
—Buen día Sr. Johnson, un gusto poder verlo —lo salude. Rodé los ojos cuando lo vi mirar mi escote.
—Buen día señorita Russo, dichosos los ojos que la ven —dijo con una sonrisa de esas que los hombres creen que podrían ponerte a sus pies, le sonreí con falsedad, lo único que me importa es el trabajo y todo el que me conoce lo sabe.
Tome asiento frente a él, los grandes ventanales permitían la entrada de luz natural.
—Muy bien, empecemos con esto, aquí están los planos preliminares —dije y Leila me ayudó a entenderlos sobre la mesa. El señor Johnson quito esa mirada seductora, su rostro se volvió serio y así se vio más profesional, comenzó a estudiar los bocetos, movía sus labios como si estuviera leyendo las anotaciones.
—Quiero que este espacio, sea un distintivo del hotel —dijo finalmente, me puse de pie, mis tacones resonaron en el lugar —Quiero que sea algo que invite a los huéspedes a quedarse más tiempo, quiero que hablen de mi hotel con sus amigos y lo recomienden.
—Eso encaja perfectamente con lo que imagine —tome un lápiz me incliné sobre la mesa y comencé a hacer algunas anotaciones. Propongo un jardín que combine plantas autóctonas con zonas interactivas —expliqué —además, podríamos incluir caminos accesibles para que todos puedan disfrutar del espacio.
—¿Y que pasa con el espacio cerca del restaurante? —preguntó frunciendo el ceño mientras señalaba un área del plano.
—Ahí podríamos incluir un pequeño huerto de hierbas frescas. Los chefs podrían utilizar los ingredientes del jardín directamente en sus platos, eso podría llamar la atención de los clientes, ya que los platillos llevarían ingredientes frescos, seria muy beneficioso —se que el tiene una inclinación por los proyectos sostenibles y se que esta propuesta le gustará, y lo supe en cuanto vi su rostro iluminarse mientras soltaba una breve risa.
—Eso sería fantástico, innovador, me gusta como piensas, me esta sorprendiendo señorita Russo —sonreí orgullosa de mi trabajo.
—Hago lo que puedo —dije, concluimos la reunión aclarando unos puntos más, estando aprobado el diseño preliminar tendríamos que redactar el contrato y luego presentar el diseño final.
Se que todo saldrá bien en este proyecto, con paciencia y pasión, no hay nada que no puedas lograr —es lo que papá siempre dice.
Recogí todos los planos, luego tendría una reunión con mi equipo pata que cuando el Sr. Johnson firme el contrato empecemos con el desarrollo del diseño final. Me dirigí a mi oficina le pedí a Leila que avisara al departamento legal que hay que proceder a redactar el contrato para el hotel del señor Johnson.
—Señorita, el señor Simone ya se encuentra aquí —informó ella. Leila me informo que hace unos días el pidió una cita conmigo, parece muy interesado en trabajar juntos, tomaré el proyecto si su idea me parece buena.
—Hazlo pasar por favor —le pedí, revise mi aspecto, mi ropa seguía impecable, me daba un aspecto profesional y refinado.
—Buenas tardes señorita Russo —su voz ronca resonó en mi oficina, me puse de pie y me acerque a él. Ahora lo recuerdo de la fiesta, sus ojos azules me recuerdan al mar y lo peligroso que ese puede ser, no se por que pienso de esa forma, el mar es hermoso cuando esta en calma, pero también puede ser muy peligroso, y todo el gritaba peligro, de alguna forma eso me atrae en gran manera.
—Bienvenido Sr. Simone —extendí mi mano para saludarlo, al sentir su toque aquella corriente recorrió mi brazo, me solté de su agarre como si este quemara — tome asiento por favor —le pedí señalando la silla frente a mí escritorio —¿En que le puedo ayudar?.
—Como le dije en aquel evento, he escuchado mucho sobre su trabajo y esta vez e investigado un poco sobre sus proyectos realizados y quiero que usted realice el proyecto que tengo en mente —asentí, tomé una libreta y un lápiz anotaría sus ideas y así poder realizarlas. El me entregó una carpeta con negra —Estas son algunas fotografías del lugar donde quiero realizarlo —explico, a pesar que manteníamos una conversación donde se supone debemos estar pendiente de lo que hacemos podía notar que sus ojos no se apartaban de mi, en ningún momento y eso no me molestaba, extrañamente comenzaba a ponerme nerviosa y eso era lo no me gustaba, su mirada penetrante sobre mi… trate de ignorarlo y concentrarme en mi trabajo.
Damián Simone
Logre obtener una cita con la hermana de Jacob, mi juego empezaría, se que no debía involucrarla en esto pero es mi forma de hacer sentir a ese imbécil lo que yo sentí cuando mi hermana se entero de todo su juego. Ella solo era una joven enamorada y él un imbécil poco hombre que ni siquiera sé intereso en saber como se encontraba, mi hermana tuvo que cargar con muchas cosas sola pero logro salir adelante y me alegro de haber estado ahí para ella, aun recuerdo como su cuerpo temblaba entre mis brazos por el llanto de ella, cada lágrima, cada sollozo lleno de dolor el debe pagarlo y lo hará cuando su hermana llore en sus brazos…
Es difícil no admirar su belleza, ella atrae mi vista, en esta ofician no hay nada que me atraiga más que ella, su porte profesional, es como una princesa, si sin duda ella es una riquilla mimada, dedo concentrarme y no dejarme llevar por esa sensualidad que ella posee, creo que es natural en ella y eso me gusta aun más…
Ella abre la carpeta que le entregué revelando algunas fotografías de playas paradisíacas.
—Quiero un complejo turístico en las costas de Florida, cerca de Naples. Quiero algo único: lujo sostenible. Quiero que las personas se desconecten de su vida diaria y del caos de la ciudad, pero sin renunciar a las comodidades modernas —expuse mi idea.
Ella examino las imágenes y asintió, luego anoto algo en su libreta.
—¿Tiene un diseño en especifico o quiere que propongamos algo desde cero? —preguntó con interés, sonreí internamente pues creo que logre que se interese en mi proyecto.
Al final en la carpeta hay un pequeño boceto que muestra la distribución de bungalós y rodeados de jardines. Así que me incliné un poco para mostrárselo, su aroma dulce me distrajo por un momento, vi sus mejillas teñirse de rojo, creo que esto será más fácil de lo que imagine.
—Quiero algo que combine esta sensación de privacidad con un diseño que respete el entorno natural —dije mostrándole el boceto —Pensaba en caminos elevados para no dañar la arena y plantas nativas, además me gustaría usar energía solar.
—Entiendo… puedo tomar esta base y desarrollar un concepto más detallado, que capture esa sensación de lujo sostenible que busca —dijo y puedo asegurar que la note un poco nerviosa — Trabajaré en algo que no solo cumpla sus expectativas, sino que las supere las expectativas. Voy a realizar un esquema inicial en las próximas semanas para que podamos revisarlo juntos —informó con su tono profesional, aun así su voz era tan dulce, una hermosa melodía en mis oídos, una melodía a la que debía resistir ¿Por qué toda ella tenía que ser tan preciosa? ¡Maldición! Debo dejar de verla como una diosa y recordar que solo es la hermana de Jacob, afuera hay miles de mujeres quizás más hermosas que ella —¿Ha pensado como manejar el acceso de las áreas privadas? —preguntó.
—Eso se lo dejo a usted, tengo la sensación de que sabe perfectamente de como llevar esto al siguiente nivel —respondí con una sonrisa, claro que en mis palabras había algo más implícito, una pizca de desafío y algo más interesante.
—Es mi trabajo despues de todo —su tono sonó firme. Seguimos con la reunión y hablando un poco más. Cuando la reunión termino me puse de pie y ella lo hizo también se acercó a mí y no pude evitar repasar mi mirada sobre su cuerpo, me reprendía mentalmente por no poder controlar ni mi mirada. Extendí mi mano para despedirme de ella, sus ojos se clavaron en mi, no pude evitar imaginarla debajo de mi y mirar sus ojos mientras ella me regalaba un fabuloso orgasmo. ¡Joder! Este deseo que ella despertado se terminará después de tenerla en mi cama.
—Muchas gracias por aceptar esta reunión, se que mi proyecto esta en las mejores manos y será todo un éxito —ella sonrió.
—Estoy seguro que no se decepcionará Sr. Simone —solté su mano suave y cálida, salí de su oficina, este proyecto me permitirá acercarme más a ella, buscaré la forma de que ella caiga ante mi, este proyecto me llevara mas cerca de ella, aprovechare cada oportunidad junto a ella, hare todo lo que pueda, poco a poco me ganare su confianza y su corazón hasta saber el momento exacto en que debo terminar mi juego. Lamento tanto que estés en medio de esto Vanna, serás una muy buena aventura pero nada más…
Esto es solo el inicio de mi plan, uno que será muy placentero para ella y para mi el tiempo que dure, tu final ya esta decidido mi querida Vanna, tu terminaras con un corazón roto.
....
—¿Cómo te fue? —preguntó Diego, en cuando llegue a mi oficina.
—Muy bien —respondí —ella acepto desarrollar el proyecto.
—Estas loco hermano, detente se que te dolió todo pero… ¿Qué culpa tiene ella de las idioteces que hizo su hermano? —bufé molesto, estoy harto de que cuestione lo que hago.
—Es la única forma en al que el sufrirá y sentirá lo que yo siento, el idiota fácil se olvidó de mi hermana, supe que esta saliendo con otra mujer, Verity no significó nada para el, ni siquiera… —guarde silencio, el no debía saber eso.
—Pero Verity esta bien ahora, ella no sabe de esto y se que no le gustará que dañes a una mujer así como ella fue dañada, ella más que nadie sabe lo que es sufrir por amor —lo miré con furia.
—No me importa, no lo hago solo por ella, sino por la traición que yo también tuve —refute.
—Entonces busca a Sara, ella fue la que te lastimo, ella es quien debió respetarte…
—¡Y Jacob debió respetar a mi hermana! —grité furioso, Diego había agotado la poca paciencia el buen humor que tenía.
—Damián, piensa bien lo que haces, una vez que empieces no habrá vuelta atrás —advirtió.
—Pues ya empecé, ya no puedo retroceder —dije decidido.
—Si que puedes, pero no quieres hacerlo. Vanna puede sorprenderte y el lastimado puedes ser tu, no seas idiota y piensa, esto es absurdo —me pare frente a él con mis manos apretadas en puño —Enfádate todo lo que quieras, en todo caso quien debería buscar venganza es Verity, pero ni ella quizás odia tanto a Jacob como lo haces tu…
—Por que yo la vi sufrir, Verity debe seguir su vida y yo debo cobrar sus lagrimas, es una cuenta pendiente entre Jacob y yo —declaré.
—Una cuenta que también pagara Vanna—recriminó.
—Diego, eres mi amigo te tengo cariño pero no te metas demasiado en mis asuntos, sabes que nada ni nadie me hará cambiar de opinión —el soltó un suspiro y negó, por más que tratara de hacerme entrar en razón el sabe que no lo logrará —¿O es que acaso te interesa Vanna?.
—Es una mujer hermosa que a cualquiera podria interesarle, muchos darían lo que fuera por captar su atención… ¿Has pensado que pasará si te enamoras de ella? —cuestionó, no lo había pensado hasta ahora, lo más que puede pasar es que ella me guste de una manera en que no quiera soltarla, pero ¿enamorarme yo? ¡Eso jamas!.
—No lo he pensado porque eso no está en mis planes —Diego soltó una risa.
—No cabe duda que eres un imbécil, cuando el corazón manda no hay nada que lo detenga y te aseguro que si eso sucede tu sufrirás más… —Diego salió de mi oficina dejándome con un sabor amargó pero como lo dije no voy a parar, no lo haré hasta ver sus ojos verdes llenos de dolor…