Vanna Guarde muy bien la caja qué Verity, saque solo los aretes, dejaría el anillo muy bien guardado, solo sería un recuerdo de lo que pido haber sido nuestro futuro. Los aretes eran un obsequio, uno que no pudo darme el, pero igual lo recibí, con esa nota, los usaría al igual que el colgante ahora lo sentiría más conmigo a pesar de que ya no este. Me veo en el espejo, el tenia razón, combinan perfectos con mis ojos. Al parecer Damián ponía mucho cuidado a sus detalles y eso es lo que valoro más, no importa cuanto costarán lo importante es el cuidado que el había puesto para elegirlos. Él había elegido los perfectos. —¿Estas lista? —mi padre toca la puerta. —Si, pasa —le pido, abre la puerta y me sonríe. —Me alegra verte mejor —menciona. —Si es así, puedo ir a la empresa ¿no? —

