Ailen Me sentía cansada, pero si estaba en mis manos ayudar a Damián lo haría. Me cambie rápidamente, él me mostró la foto de ese tal Diego, a su hermana ya la había visto y su esposo también. Subí al auto y Oliver también lo hizo. —¿A dónde crees que vas tu? —le pregunto. —Pues contigo tonta, no te voy a dejar sola —respondió. —Solo vas a entorpecer mi plan, tonto —lo veo abrocharse el cinturón. Este imbécil no se bajará —tu y Damián son igual de tercos. —Di lo que quieras, me preocupo por ti. —Eso ya lo se —enciendo el auto y Damián se acerca. —Ailen, ten mucho cuidado por favor, estaré cerca del hotel, llámenme si ocurre algo —pide y asiento. —Todo estará bien —me coloco mis gafas negras —nos vemos. Conduje hasta el hotel, observé a nuestro alrededor buscando algo ex

